Elena Tablada y su segunda hija, Camila, ya se encuentran en casa. La diseñadora ha podido volver a su domicilio en Madrid tras ser dada de alta en el hospital Montepríncipe de la capital. Allí nació, el pasado 21 de abril, la primera hija en común que tiene con su marido, Javier Ungría.

La ex de David Bisbal y su marido abandonaban el centro hospitalario por la tarde. La hispanocubana, con ropa deportiva, lucía el pelo recogido en un moño. Su rostro, sereno y feliz, no podía ocultar la felicidad que vive tras convertirse en madre por segunda vez. Seguro que está deseando que su otra hija, Ella, nacida de su relación con el cantante, conozca por fin a su hermanita. Muy probablemente la niña, de 10 años, haya visto ya a la recién nacida por videoconferencia, que es el único modo en el que, dadas las circunstancias, podemos ver a nuestros seres queridos.

La pequeña, nacida por césarea, al igual que Ella, se encuentra en perfectas condiciones. También lo está su mamá, cuyo aspecto físico delata no solo su felicidad: también demuestra que se ha recuperado en un tiempo récord y que se siente bien, aunque con las molestias típicas de una intervención de este tipo. La llegada de Camila se producía dentro de los plazos previstos por los profesionales sanitarios que atendían el embarazo de Elena. Ésta salía de cuentas el 23 de abril, así que la niña ha nacido dos días antes de lo previsto.

Cubren su rostro con mascarillas

La pareja salía del edificio cubriendo su rostro con sendas mascarillas. El abogado y empresario lucía una de las mascarillas homologadas que tanto se usan estos días para frenar el avance de la pandemia. Elena, por su parte, llevaba otro modelo de mascarilla, una de tipo quirúrgico, que mostraba unos alegres estampados. Con la intención de evitar riesgos, ambos han ocupado asientos uno detrás del otro, en vez de contiguos, siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

La primera foto de la pequeña Camila

Minutos después del nacimiento de Camila, Elena compartía la primera foto de su niña en su perfil de Instagram. «Cam, te presento a tu papá, te llevaste al mejor», escribía en sus redes. La fotografía mostraba Javier abrazando con ternura a su bebé, que dormía sobre su pecho, siguiendo la técnica de «piel con piel». Este método, muy común en los centros hospitalarios de nuestro país, consiste en poner al recién nacido sobre la piel de uno de sus padres poco después de su nacimiento. Con esto se consigue mejorar sus constantes vitales y, entre otros beneficios, mejorar su desarrollo neurológico y emocional en las primeras horas de vida.

Tomando todas las precauciones para proteger a su bebé

Un día después de convertirse en padre, a Javier Ungría se le pudo ver saliendo del hospital Montepríncipe con informes médicos y una bolsa de piel en las manos. También lucía una mascarilla autofiltrante desechable. Un complemento imprescindible en su caso, que ha estado en contacto con el exterior, así como con su bebé recién nacida y su mujer, aún convaleciente.

Un bebé muy deseado por la pareja

El pasado 28 de noviembre Elena y Javier anunciaban que estaban esperando su primera hija en común. La diseñadora se encontraba entonces de cuatro meses, pero ambos prefirieron ser prudentes y mantener el embarazo en silencio «porque queríamos disfrutar en paz y privacidad con nuestra familia y amigos cercanos lo máximo posible».

Una vez que compartieron públicamente la noticia, Elena ha mostrado la evolución de su barriguita en sus redes sociales. En ellas hemos sido testigos de los ejercicios que ha llevado a acabo para mejorar la respiración, fortalecer los músculos del suelo pélvico y, en definitiva, prepararse para el parto y el postparto. A sus 39 años tiene sobrada experiencia ante la maternidad, por eso ha querido estar lista tanto física como emocionalmente.

Porque además de cuidar su físico Elena ha cuidado, y mucho, su estado de ánimo. Son días difíciles para todos. En España llevamos 40 días de confinamiento, y la sensación de incertidumbre genera en muchos sensación de ansiedad, tristeza o estrés. Por este motivo ha querido mandar un mensaje positivo a quien, como ella, tendrá un bebé en estos tiempos tan difíciles. Como mujer creyente, confía «a ciegas» en «el plan que tiene Dios» para cada uno de nosotros.

«Animo a todas la mujeres embarazas que confíen y que abracen este momento tan espectacular que tenemos la suerte de vivir, que nada ni nadie nos lo quite y preparemos con las energías y emociones correctas la llegada de nuestro bebé.
Las afirmaciones son muy poderosas, repitamos cada día en voz alta cómo va a ir todo y verán la fuerza de sus palabras. Todo va a ser perfecto, mágico«, ha recordado.