Los últimos dos meses, Belén Esteban ha permanecido en su hogar de Paracuellos del Jarama, Madrid. El mejor refugio para vivir un tiempo complicado y guardar la cuarentena junto a su única hija, Andrea. A pesar del confinamiento, la colaboradora ha abierto las puertas de su casa regularmente para continuar entrando en directo con ‘Sálvame’ y seguir muy presente en el programa. Gracias a estos momentos, hemos podido ver algunos detalles de esta residencia. ¡Pasen y vean!

Se trata de un chalet de dos plantas con jardín que comparte con su marido, Miguel Marcos, con quien se casó el 22 de junio del año pasado. Debido a la crisis sanitaria, ambos decidieron pasar el confinamiento por separado para evitar riesgos ya que él es técnico de ambulancia y ella forma parte de un grupo de riesgo.

Belén ha querido poner su sello de identidad con una decoración muy personal en su hogar. Su salón comedor destaca por el color blanco del mueble de la televisión y la mesa a juego con las sillas, combinado con el gris en las paredes donde también ha optado por un moderno papel pintado con espirales. Su salón está repleto de fotos donde guarda algunos de los mejores momentos de su vida y donde están las personas a las que más quiere.

Por supuesto, no falta un gran cuadro con una imagen suya y un cómodo sofá en tonos grises con conjines en estampado floral, también un rincón al lado de la puerta para su adorable mascota donde tiene una camita para que descanse. Colchonera confesa, Belén ha dedicado un espacio privilegiado para el escudo de su equipo, el Atlético de Madrid, a la entrada de esta residencia. Justo en el vestíbulo tiene un espejo y una dispensador de agua.

Su característica cocina rosa

Su casa destaca por su amplia cocina de color rosa desde donde está compartiendo sus mejores recetas gracias a los directos que realiza con ‘Sálvame’ y que está grabando su hija Andrea. Los armarios superiores de la cocina son de un rosa intenso mientras que los de abajo contrastan en negro. También cuenta con una campana extractora muy original que funciona, asimismo, a modo de balda, donde continúa presente y muy visible el equipo de sus amores con unas botellas y una taza con el escudo del club. La placa vitrocerámica es táctil y de forma ovalada donde disfruta haciendo suculentas comidas. Su frigorífico, de acero inoxidable, cuenta con un sinfín de imanes, recuerdos de muchos viajes alrededor del mundo.

1La entrada de su hogar

2El recibidor: Matrioskas y un dispensador de agua

3Un amplio salón con muchas fotografías

4La zona comedor con una mesa blanca a juego de las sillas

5El lugar de lectura con un sillón gris

6Un cómodo sofá con 'print' floral

7El Atlético de Madrid, siempre presente

8Una cocina en color rosa intenso

9Un frigorífico repleto de imanes

10Una piscina con el nombre Andrea en el fondo

11La escalera de su casa