Alma Cortés Bollo ha hablado de algo que sus seguidores llevaban tiempo queriendo saber. Por primera vez ha contado todos los detalles de su parto. Así, la hija de Raquel Bollo ha narrado todos y cada uno de los momentos vividos antes de convertirse en madre por primera vez.

Una de las ventajas del confinamiento es que muchos rostros conocidos están compartiendo con sus seguidores sus momentos más especiales en casa, así como sus recuerdos más íntimos y personales.

Alma revela su parto de principio a fin

«Me habéis estado pidiendo mucho y preguntado mucho sobre cómo fue mi parto, que contase mi experiencia», ha explicado la joven en su último video de Mtmad. «Yo estuve haciendo mi revisión en una clínica privada, ya que era una ginecóloga de confianza. Me gustaba ir allí por la confianza. Pero después, obviamente, iba a dar a luz en un hospital público. Salía de cuentas el día 2 de febrero. Según fui yendo al médico me aparecía que la fecha era el 8 de febrero».

Alma dio a luz a su primera pequeña Jimena, su primera hija, en la madrugada del 1 de febrero de 2020. La niña es fruto de su relación con Juan José Peña. Y, tal, como ha explicado, nació un poco antes de lo previsto. «Yo salía de cuentas el día 2 de febrero. Según fui yendo al médico me aparecía que la fecha era el 8 de febrero».

Su cuñada, pendiente de ella en todo momento

La hija de la colaboradora de Telecinco ha narrado, paso a paso, cómo fueron los horas previas a su alumbramiento. «Un día estoy en mi casa, en mi antiguo piso. Voy al baño, hago pis y me doy cuenta de que he expulsado el tapón mucoso. ¿Cómo me doy cuenta yo de esto? Yo no tenía ni idea de lo que era el tapón mucoso. Días antes haba nerviosa que yo. Y yo: que no me pasa nada, que estoy tan normal. Me doy cuenta de que he expulsado el tapón porque había estado hablando con mi cuñada y me había dicho: ‘¡Oye, Alma, a ver su cuando eches el tapón mucoso a ver si no te vas a dar cuenta’. Yo le dije: hombre, supongo que sí, porque son mocos. Tapón mucoso son mocos… esa es la conclusión que yo saqué».

«Efectivamente, fui al cuarto de baño y me di cuenta de que lo había expulsado. Llamé a mi pareja y yo con la cara tan normal. ¿Esto es el tapón mucoso? Sí, se lo enseñé. Se me quedó en plan: ‘No lo sé. ¿Tú lo sabes?’ Tiene toda la pinta. Me llama la histérica de mi cuñada. Me voy para allá. Llega nerviosísima, más nerviosa que yo. Y yo: que no me pasa nada, que estoy tan normal», contaba en su canal digital.

 

1Los momentos previos a su visita al hospital

Tras la llegada de su cuñada a su domicilio, ésta la animó a prepararse para salir cuanto antes al hospital. Llamó a su ginecóloga y “la secretaria de mi ginecóloga me dijo: hasta que no tengas dolores no vayas al hospital. Porque la bolsa no la había roto”.

 

 

2"Yo no quería ir al hospital"

«Yo no quería ir al hospital, me obligaron a ir. Mi abuela también es muy negada a ir a los hospitales, pero ese día insistía en que fuéramos. Que te miren y salimos de dudas. Allá que vamos todos al hospital. Mi abuela, mi cuñada, Juanjo y yo», ha detallado Alma.

3Sin contracciones y sin dilatar

«Me reconocen y me dicen: sí, efectivamente es el tapón mucoso. Y ahora te vamos a ver de esta forma para ver si has roto la bolsa. Me dicen que tengo la bolsa rota y que me tengo que quedar ingresada. Si yo tengo entendido cuando tienes la bolsa rota que es un río. Yo con la cara descompuesta, me llevan a monitores. Allí estoy no sé cuánto tiempo. Y allí ni contracciones, ni dolores. Ni una sola contracción. Después me dicen que me suben a planta y que si no daba a luz esta noche al día siguiente por la mañana bajaban a inducirme», añadía en su relato.

4Un parto inducido

Cuando supo que le iban a inducir el parto, Alma no daba crédito: «¿Perdona? Pero si yo no tengo dolores, no tengo nada, la barriga la tengo más alta que nunca, no estoy manchando nada, como nunca. Esto es una broma, ¿no? Imposible».

5La noche más larga de su vida

«Total, que ya me suben a planta. Entramos en la habitación. había una chiquilla que casualmente yo la conocía porque es del mismo pueblo que yo. Vinieron, me tomaron la temperatura. Cámbiate, dúchate si quieres… el protocolo. Esa noche no fue la más larga de mi vida, fue la siguiente«, ha detallado.

6"Me tienen mucho tiempo en monitores"

Después de pasar la noche en la habitación del hospital, «nos bajaron para abajo a las nueve de la mañana. Me tienen mucho tiempo en monitores. Al rato grande viene a verme una matrona. Esta matrona y su equipo les doy mil millones de gracias. Hicieron conmigo una maravilla. No me hicieron una cesárea por todo lo que me ayudaron».

7Tras romperle la bolsa: "Me dolió, no os voy a engañar"

Por la noche, Alma había logrado dilatar algo. «Llegan las nueve de la noche y me dicen que estoy de un centímetro y medio. Es decir, acabo de entrar en trabajo de parto. Me dicen: te vamos a partir la bolsa. O sea, que mi rota no estaba rota, estaba un poco fisurada. A mí me dolió, no os voy a engañar. Yo estaba dolorida. Ya no sabía cómo ponerme. Me dolía el culo de estar allí sentada».

8"No podía soportar un mínimo dolor"

«Estando ya de dos centímetros y medio pedí la epidural. No es que no podía soportar los dolores. No podía soportar un mínimo dolor. Estaba tan sumamente cansada que decía: es que lo mínimo que me viene no puedo soportarlo ya», subrayaba.

9Su parto, contado paso a paso

Sobre las diez de la noche le pusieron la epidural. «A las doce de la noche estaba de cuatro centímetros más o menos. Llegó la sorpresa cuando a las tres me reconocieron y estaba dilatada completamente. Tres de la mañana. Llevaba allí desde las nueve de la mañana. Me dicen que estoy dilatada por completo. Juanjo llamó a mi madre para que entrase».

10Acompañada por su madre

«Me dice mi madre: Si está dilatada cómo es que está aquí ¿por qué no se la llevan al paritorio? Y es que hay como cuatro escaloncitos que tiene que bajar a cabeza de la niña. Tiene que bajarlos». Alma no podía creer que su parto aún tendría que alargarse por más tiempo.

11Lo primero que hizo tras dar a luz: ¡Comer!

«Me pusieron de una postura, luego de la otra. Así me llevé no sé cuánto tiempo. Luego me dicen: que esto ya está». Así fue cómo entró a paritorio «a las cinco menos cuarto de la mañana». Media horas después se había convertido en madre. «A las cinco y cuarto de la mañana ya está mi niña en el mundo. Luego me subieron arriba a la habitación y lo primero que hice fue comer. Tenía mucha hambre. Tenía tanta hambre que no me entraba ni la comida».

12"Así pariría 20 millones de veces"

Una vez que vio la carita de su bebé, las largas horas de espera pasaron a un segundo plano. ¿El balance de su experiencia? «Una maravilla. Así pariría 20 millones de veces y tendría 20 millones de hijos, con los mismos profesionales, en el mismo sitio y a la misma hora, nunca mejor dicho«.