El número de contagiados en España por coronavirus sigue elevándose, subiendo ya de la cifra de los 56.000 infectados y con 4.089 personas fallecidas con Covid-19. Unos datos muy desalentadores, que tan solo contrastan con el número de personas que han logrado reponerse de la enfermedad y ya han recibido el alta médica, que ya supera los 7.000 casos. Una situación de extrema urgencia que justifica el estado de alarma que el Gobierno de Pedro Sánchez estableció para asegurar que la ciudadanía respetaba la cuarentena impuesta en sus hogares y evitar con ello la propagación del virus. Una decisión drástica que afectará sobremanera a la economía del país, pero que limita el coto de actuación del coronavirus. Un foco de infección en el que ha entrado en contacto también Alfonso Cortina, uno de los empresarios más importantes y reconocidos de nuestro país, que ha confirmado haber dado positivo en coronavirus.

El que fuera presidente de Repsol, Alfonso Cortina, permanece a día de hoy ingresado en el hospital de Toledo aquejado de síntomas comunes de coronavirus. Una sintomatología que le impide respirar con normalidad y que ha obligado al empresario a contar con ayuda médica de urgencia para paliar los estragos que el Covid-19 está causando en su organismo. Alfonso Cortina llevaba unos días que no se sentía especialmente bien, con dolores musculares y un cansancio desmesurado. Unos síntomas que, unidos a unas décimas de fiebre y a tos seca le hicieron pensar que podría haber contraído el temido coronavirus. Algo que se ha confirmado tras su ingreso en el hospital de Toledo a consecuencia de una insuficiencia respiratoria. Una hospitalización en su centro médico más cercano que, tal y como confiesan, se realizó de manera efectiva y con rapidez hace tan solo unos días.

Alfonso Cortina y su mujer se encontraban en su casa de campo en Retuerta del Tajo, Toledo, cuando se declaró el estado de alarma en territorio español, lo que impedía la movilidad injustificada de personas y obligaba a todos los ciudadanos a un confinamiento sin fecha límite que se va a largando cada 15 días. El matrimonio se encontraba junto a uno de sus hijos en su finca de campo cuando la crisis sanitaria estalló, por lo que el hospital más cercano al que podía acudir el empresario se encontraba en Toledo.

La familia de Alfonso Cortina han recibido la noticia del contagio por coronavirus con cierta esperanza, dada la positiva evolución presentada por el patriarca del clan en sus primeros días de hospitalización, tal y como han confesado en ‘Vanitatis’. Adelantan desde su círculo más cercano que lo más importante en estos momentos es no perder el sentido optimista, algo que efectivamente continúa protagonizando el empresario, que ya no presenta fiebres, aunque continúa bajo constante observación médica a la espera de que todo se estabilice y puedan darle el alta hospitalaria para después continuar con su tratamiento y confinamiento en la comodidad de su casa.

Alfonso Cortina, un buen amigo de Carlos Falcó

Daba la casualidad que Alfonso Cortina y el desaparecido recientemente marqués de Griñón, Carlos Falcó, atesoraban una buena amistad desde hacía años. El padre de Tamara Falcó también fue diagnosticado con coronavirus, pero su estado era más crítico y tan solo unas horas después de conocerse su hospitalización saltaba la noticia de su trágica muerte. Un duro palo para todos, también para Alfonso Cortina, que siguiendo el consejo de su amigo decidió explotar agrícolamente su finca toledana para plantar viñedos con los que dar forma a sus vinos, los populares Pago de Vallegarcía, que cuentan con denominación de origen al nacer al calor del sol que incide a los pies de los Montes de Toledo, junto al Parque Nacional de Cabañeros.

Esta decisión y el buen producto que dieron forma en equipo Alfonso Cortina y Carlos Falcó les hizo valedores de un premio de la asociación AMAVI. Ese día, AlfonsoCortina aseguraba que “cuando empecé con el viñedo lo hice como hobby y ahora fabricamos 200.000 botellas y exportamos a Europa, China y Japón. Después se edificó la bodega. Siempre estaré agradecido a Carlos Falcó, porque desde el principio me aconsejó y me prestó a su enólogo. Y lo habitual es que esos secretos no se compartan”, reconocía un amigo hacia otro amigo, que ahora han vuelto a unir sus caminos en una batalla común contra el coronavirus. Carlos Falcó perdió su guerra la pasada semana, pero la esperanza aún mantiene unida a la familia de Alfonso Cortina, que confían que en los próximos días pueda evidenciar una evolución que le permita continuar con su recuperación desde la comodidad de su finca y curarse así entre sus premiados viñedos.