Estela Grande no está pasando por uno de los mejores momentos de su vida. La joven ha llegado a su límite y ha explicado que hay aspectos de su vida que no van bien. Por ello, la que fuera mujer de Diego Matamoros ha tomado una difícil decisión: abandonar las redes sociales. Ha sido ella misma quien ha comunicado a sus seguidores que necesita hacer un alto en el camino para poder volver a conectar con ella misma y así recuperarse.

Estela grande
Redes sociales

Estela Grande necesita parar y quiere tomarse un respiro. Ha sido ella misma quien le ha contado a sus seguidores en Instagram que necesita un tiempo, a pesar de que se encuentra frustrada por tener que abandonar sus redes sociales. «Me va a costar hacer estas historias pero siento que quiero contároslo. Me conocéis y sabéis que no estoy al 100%, ni creando contenido ni dar lo que puedo dar, me da rabia que me pase esto porque tengo infinitas cosas buenas y estoy permitiendo que algo malo, una cosa mala me tumbe todo lo bueno», explica.

La influencer no está pasando por uno de sus mejores momentos y ha dicho basta. Por ello, sin consultárselo a nadie dice adiós de manera temporal a su familia virtual. «Necesito reconducir esta situación, frenar, parar y estar bien, porque al final estar mal en redes me perjudica también a mi vida persona, a mi cabeza y no puedo permitirlo y siento que necesito parar, no sé cuánto, ni cuándo», afirmaba.

No ha compartido con nadie esta decisión que ha tomado de forma impulsiva para poder volver a encontrarse a ella misma. Siendo completamente sincera con sus seguidores, Estela Grande reconoce sentirse «súper débil», a pesar de que siempre ha sido fuerte mentalmente. «Me siento súper pequeña mentalmente y tengo que ser franca. Yo sé lo afortunada que soy, pero me supera, tengo que ser consciente de ello. No puedo permitir que algo malo me tumbe lo positivo, os pido tiempo y sé que lo vais a entender», finaliza.

Lo cierto es que Estela Grande siempre se ha mostrado sin filtros a la hora de expresarse a través de sus redes sociales y nunca ha dudado en compartir diferentes aspectos de su vida, tanto lo bueno como lo malo. Ya en diciembre, la que fuera mujer de Diego Matamoros se abría en canal y reconocía que se sentía diferente al resto de personas después de vivir un incómodo momento en un evento de trabajo. «Sentí que no tenía nada que ver con el resto de gente, que me apartaban, que me hacían a un lado, sentí que valía menos. Sentí cosas feas. Me sentí muy mal. Fui al evento y no me quedé. Estuve 10 minutos y me fui…Se me hizo eterno. No fue nadie en concreto o por lo menos quiero pensar que no fue aposta», llegó a comentar. Con esta decisión, Estela Grande se suma a la lista de influencers que necesitan tomarse un respiro y que reconocen que su vida no es del color de rosa, a pesar de que en sus redes sociales intenten aparentar lo contrario.

No es la primera que se va de las redes sociales: Tamara Gorro y Dulceida también llegaron a su límite

El pasado mes de agosto, Dulceida fue una de las primeras influencers en apostar por la salud mental y dejar de lado sus redes sociales. Por entonces, después de doce años de intenso trabajo, Aída Domenech se tomaba un respiro después de que se hiciera pública su separación de su mujer, Alba Paul. «Necesito reconstruirme, abrazarme y cuidarme para volver. Me siento perdida y necesito encontrar el camino para recuperar mi alegría y volver a reconocerme, volver a ser yo y volver a quererme. Está siendo un año de mierda», admitía por aquel entonces.

La última en evidenciar la necesidad de tener una desconexión virtual ha sido Tamara Gorro. La presentadora y colaboradora también alegó que necesitaba tomarse un respiro para cuidar de su salud mental, una de sus mayores prioridades. «Dejé de ver a mis amigos, a parte de mi familia, me aislé… Yo estoy encontrando el sentido con ayuda de mi terapeuta y mi psiquiatra. He estado en la cama llorando pero ya no… Tamara Gorro se caracteriza por la positividad y hay algo que mi terapeuta y mi psiquiatra me dicen que estoy haciendo bien y es que no permito bajo ningún concepto meterme en mí misma y no hacer por salir: me visto, salgo, canto, lloro, me meto en la cama», llegó a explicar.