Elena Tablada ha cenado este martes con sus amigos y su marido, Javier Ungría. Tan bien se lo han pasado que se les ha ido la hora del toque de queda. Así les han pillado las cámaras más allá de las 23 horas de la noche cuando ya deberían estar en su casa. Vea el vídeo


En tiempos de pandemia todos hemos extremado las precauciones, teniendo muy presentes lo que sí y lo que no está permitido a día de hoy. La forma de relacionarnos ha cambiado mucho por culpa del coronavirus y las restricciones para plantarle cara a la enfermedad mercan ahora nuestra rutina. Eso hace que nos fijemos más si cabe en aquellas personas que no cumplen a rajatabla con lo establecido por el Gobierno para paliar los estragos de la crisis sanitaria y económica provocada por la llegada del Covid-19 a nuestras vidas. Algo que Elena Tablada no ha cumplido, al menos en la noche de este martes, cuando se disponía a pasar una divertida velada en compañía de su marido, Javier Ungría, y un grupo de amigos.

Vídeo: Europa Press

Elena Tablada ha respetado todos los preceptos marcados por las restricciones hasta que se hizo de noche y le pilló el toro -y los reporteros-. Se encontraba compartiendo mesa y mantel con su marido y unos amigos, pero abandonaron el local pasadas las 23 horas que marca el toque de queda en el que no se puede estar en la calle sin un salvoconducto que así lo indique. A sabiendas de que habían sido pillados fuera de hora en la calle, Elena Tablada optó por no haber declaraciones y, con ayuda de un amigo, tratar de no ser captada por las cámaras con la esperanza de que nadie se percatase de su desliz.

Eso sí, aunque se le haya pasado la hora del toque de queda, este desliz de Elena Tablada no puede ser comparado por el comparado con otros rostros conocidos que sí ponen en peligro la vida del resto de personas con sus irresponsables decisiones. No es lo mismo llegar tarde a casa que ir a fiestas ilegales, estar con un nutrido grupo de amigos sin respetar la distancia mínima o olvidándose de la importancia de la mascarilla. Algo en lo que la ex de David Bisbal también se ha relajado, como cuando se habló de la polémica boda de su cuñada a la que acudió y en la que no se respetaron las medidas impuestas. Ahora bien, es responsabilidad de todos cumplir escrupulosamente con lo establecido por las autoridades sanitarias para ayudar a superar esta crisis y poder con ello retomar al fin la ansiada normalidad.