Hablamos con Mayte Zaldívar y nos revela la situación dramática que vive su negocio en Marbella tras las fuertes restricciones del gobierno.


Puesto 85. Este fue el nombre que Mayte Zaldívar y su pareja, Fernando Marcos, decidieron ponerle a su gastrobar en el mercado de abastos de Marbella. Antes de su apertura mimaron cada detalle y después ambos se colgaron el delantal para tratar de ofrecer el mejor servicio. Se convirtieron en comerciantes en el año 2017 y dos años y medio después la crisis sanitaria ha derribado su sueño como si de un castillo de naipes se tratara. Las fuertes restricciones del Gobierno les han obligado a echar el cierre y a confinarse en casa, parándose así su principal fuente de ingresos. Un drama que desafortunadamente están viviendo millones de españoles en nuestro país. Ella misma se lo relata a la revista SEMANA en exclusiva. «Pienso ¿qué va a ser de nosotros después de todo esto?«, dice la exmujer de Julián Muñoz.
Se muestra agradecida porque todavía este virus no haya golpeado a ninguno de los suyos y recalca que su único deseo es que se ponga fin a esta pandemia que tantas vidas está apagando. «Si te digo la verdad ahora tengo la cabeza en que todos estemos bien y que esto termine cuánto antes», responde a este medio. De momento, ni ella ni los suyos tienen síntomas, sin embargo, reconoce que esto ha cambiado la vida de todos en un tiempo récord. «Ahora que no nos podemos abrazar estamos haciendo videollamadas. Yo la primera», comenta. Su tono contagia positividad hasta que profundiza en la situación económica en la que se ha quedado tras el parón de su negocio. «No es un cierre programado, por lo que previamente había hecho acopio de comida, pagado a proveedores. Nos pilló sin habernos preparado y es un palo«, confiesa Mayte Zaldívar.

 

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Gracias @benibaldo_ gracias @crystylo por vuestro obsequio unos manjares para disfrutar!!! Con @mzaldivargarcia y @fernandomarcosmoya

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Al frente del local estaban ella y Fernando junto a una persona «extra que iba de manera ocasional». Por tanto, es un pequeño comercio que, según sus palabras, «no se puede mantener dada la situación actual». «Tenía una persona que venía de vez en cuando y estaba yo con mi pareja también. Hemos tenido que hacer un ERTE porque así me lo aconsejó mi gestor. Al final es un negocio muy pequeño y piensa que somos autónomos», añade Mayte Zaldívar. Tras el Estado de Alarma muchas empresas se han paralizado y se han acogido al ERTE (Expediente de Regulación de Empleo Temporal), un procedimiento con el que el trabajador pasa a estar en el paro durante el tiempo en el que la actividad esté frenada, sin necesidad de tener el mínimo cotizado.
Mayte Zaldívar
Pero como ya dicen no hay que poner todos los huevos en la misma cesta. Este refrán se lo ha tomado al pie de la letra su pareja, Fernando Marcos, y tiene otra fuente de ingresos que nada tiene que ver con el puesto que él y Mayte poseen en la Costa del Sol. Así se lo revela a esta revista: «trabajo desde casa en una agencia de marketing online. Gracias a Dios así tengo otros beneficios porque soy emprendedor digital y tengo también una escuela de formación online». Un haz de luz que en la actualidad les ayuda a subsistir.