En mayo de 1981, Federico Jiménez Losantos vivió uno de los episodios más trágicos de su vida. Era la madrugada del día 21 cuando, Losantos fue agredido por dos individuos que le dispararon un tiro de pistola en una pierna, tras atarle y amordazarle en un descampado de Esplugues de Llobregat, en Barcelona. Por aquel entonces, Losantos daba clases de lengua y literatura castellana en el Instituto Nacional de Enseñanza Media número uno, en Santa Coloma de Gramane.

Fue justo cuando se disponía a aparcar el coche en el que viajaba junto a otra profesora, cuando ocurrió el hecho en el que Federico Jiménez Losantos se vio envuelto en un atentando, que a pesar del gran susto, tuvieron un final feliz. Los terroristas les amenazaron con dos pistolas provistas de silenciador y les hicieron tomar la dirección a Esplugles de Llobregat, donde fue amordazado y posteriormente le dispararon en una pierna (justo encima de la rodilla) con una pistola. Su compañera también fue atada y amordazada. Tras el grave suceso, los agresores huyeron del lugar.

Federico Jiménez Losantos sufrió un trágico episodio en 1981

Poco tiempo después, la profesora que acompañaba a Losantos logró desatarse y hacer lo propio con él. Entonces condujo al herido hasta la carretera donde un coche de policía que casualmente patrullaba por la zona los recogió y los llevó al Hospital Clínico Provincial. Pero, ¿cuál fue el motivo? Federico Jiménez Losantos era uno de los que firmaron ‘El Manifiesto de los dos mil trescientos’, publicado en enero de aquel año y en el que se denunciaba el «manifiesto propósito de convertir el catalán en la única lengua oficial de Cataluña».

De hecho, antes de agredir a Losantos, los terroristas citaron este manifiesto al tiempo que le manifestaron que por esta vez se trataba únicamente de una advertencia y que le iban «a dejar un recuerdo». El atentado fue reivindicado por Terra Lliure, por aquel entonces un grupo armado que se autodefinía como independentista y ecologista.