El sexto capítulo de ‘Rocío, contar la verdad para seguir viva’, ha acusado a la cantante de ser «otra marioneta más» de Antonio David.


En la última entrega del documental sobre su vida, Rocío Carrasco se ha mostrado muy tajante con personas que estuvieron involucradas de alguna manera en su complejo divorcio de Antonio David Flores. En «Quién te crees tú», el sexto episodio de «Rocío, contar la verdad para estar viva», la hija de Rocío Jurado ha hablado de la niñera que estuvo al cuidado de sus pequeños o de las duras acusaciones de su suegra, que en su día la acusó de tener una «vida desarreglada». También ha tenido palabras para Raquel Mosquera, cuya versión sobre el último encuentro con su padre, Pedro Carrasco, ha desmentido. También ha respondido a las declaraciones que antaño hizo Massiel sobe Fidel Albiac.

En el año 2005, la cantante dejó caer en televisión que Fidel Albiac maltrataba a Rocío Carrasco. Lo hizo en el programa “A tu lado”, presentado entonces por María Teresa Campos. Sus palabras le costaron una importante denuncia judicial. Y, posteriormente, a una sentencia por la que tuvo que indemnizar a Carrasco con 60.000 euros «por lesionar su honor al señalar de forma reiterada en una tertulia televisiva» diciendo que uno sus ojos «estaba morado», insinuando que era víctima de malos tratos por parte de su compañero.

Rocío Carrasco habla de la cantante: «Se deja embaucar y manipular»

«La otra, otra marioneta más que se deja embaucar y manipular… con quien he tenido una relación maravillosa, a quien he querido muchísimo porque ha sido muy amiga de mi madre, se deja embaucar«, ha dicho Rocío sobre la artista en su docuserie. «Él está tan campante, porque el mensaje ya se ha dado, el ojo morado de Rociíto. Como hizo en su día, ha hecho con Coto Matamoros, con Kiko Matamoros… Lo único que puedo hacer para defenderme es la vía legal. Y tengo que demandar a la productora muy a pesar. Me ha puesto en contra de ellos sin tener nada en contra mío per se. Llegó un momento en el que me aisló profesionalmente».

Para Rocío Carrasco, la parte más desagradable que lo que sucedió tras las palabras de Massiel fue que vio peligrar su trabajo, así como su reputación. «Me senté con Teresa y dije lo que me pareció conveniente», ha recordado. «No tenía el ojo morado, un ojo negro lleno de ojeras de haber estado llorando toda la mañana«, puntualizaba sobre las declaraciones de Massiel en las que hacía referencia a «un ojo morado» debajo de su maquillaje.

La hija de Rocío Jurado relata «el sentimiento de terror» que le producían los actos de Antonio David

«Él vuelve a utilizar a una persona para decir lo que él quiere, como hoy está haciendo con otras personas como Kiko Matamoros, como Lydia Lozano, como Raquel Bollo», añadía la empresaria. «Todo el equipo de ‘Día a día’ conocía perfectamente a Fidel y no daban crédito a lo que estaban viendo. Veo que la gente me mira raro y en un momento dado Carmen (Borrego) me llamó a su despacho y me enseñó la revista. Me pasé toda esa mañana llorando de impotencia, de seguir creyendo en la justicia. Voy a seguir de mano de la justicia, que es lenta, pero llega. Era la impotencia de cómo se puede publicar semejante barbaridad, cómo se puede tener tanta maldad».

Aquel incidente tuvo graves consecuencias en ella. Después de aquello afloraron muchos miedos. Porque, además de lo acontecido con Massiel, vivió nuevos episodios que la hicieron sentir acorralada. Es el caso de la niñera a la que, según ella, intentó comprar para que hablase públicamente en su contra. «Mi sentimiento era de terror, no podía fiarme de nadie. Él iba a por todas, a por los niños y estaba dispuesto a cualquier cosa. Es una actitud mafiosa. Es tener a una persona acojonada todo el día incluso con la gente que está en mi casa», relataba. «Ella deja de trabajar para mí, pero yo no la echo. Lo interpreto como un hecho de buena fe, que me cuente la realidad. Tiene un periodo que va y viene, se quedaba embarazada, termina yéndose y termina sucumbiendo a lo que en su día dijo que no. Supongo que las circunstancias de su vida cambiarían y necesitaría dinero… Esta mujer se va al juzgado de Alcobendas y pone una denuncia contra Fidel y a las dos horas se archiva porque ven que no tiene ni pies ni cabeza».

Al final Fidel era un grano en el culo», ha lamentado Rocío en su documental. En él ha dejado claro que Antonio David se ha comportado siempre como un «manipulador» capaz de mover hilos para poner a todo el mundo en su contra. «Mi hija empezó a estar aleccionada desde muy pequeña para que llevara información y luego él usarla, manipularla, tergiversarla y hacer lo que le diera la gana», aseguraba. «Empieza a usar a la niña desde muy pequeño. Hace eso porque es un cobarde», sentenciaba.