Tres décadas después del fallecimiento del diestro, la familia Rivera ha conseguido limpiar la imagen negativa que Isabel Pantoja dio de ellos durante mucho tiempo


La familia Rivera ha tenido que esperar muchos años hasta ver cumplidos los deseos que el difunto “Paquirri” dejó escritos en su testamento. Una muerte que significó la ruptura total entre las dos familias. Después de aquel fatídico 26 de septiembre de 1986 nada volvió a ser igual. El dinero y las malas relaciones entre sus miembros derivaron en una guerra pública y en el distanciamiento de Kiko Rivera con sus hermanos y familia política. Una guerra que Isabel Pantoja ganó mediáticamente y que hoy, más de treinta años después, se le ha vuelto en contra, consiguiendo la familia de su viudo el reconocimiento por parte del público, por no haber respetado la tonadillera, según palabras de su hijo, la voluntad de Francisco Rivera.

Tres décadas después del fallecimiento del diestro, su herencia y su legado siguen acarreando consecuencias. Más que del tema de la herencia, y de lo que se encontró y de lo que no, vamos a centrarnos en otra parte, igual de importante: la imagen pública de la familia. Desde que aquella tarde de septiembre, en aquel ruedo de Pozoblanco, un toro de nombre “Avispado” acabara con la vida del torero, Isabel Pantoja y la familia Rivera al completo (incluida Carmina Ordoñez) se enzarzaron en una guerra sin tregua que no dejó en buen lugar al clan del torero. Por una parte, se encontraba la familia del difunto, que aseguraba que el diestro no estaba feliz en su matrimonio, que no le gustaba que la familia Pantoja estuviera todo el día en la finca y que además aseguraban, que la relación entre Paco y el hermano de la tonadillera era nefasta. Por otro, Isabel, viuda legal del matador, madre de su tercer hijo y durante muchos años la sufridora pública de aquel fatídico fallecimiento.

Su dolor acaparó el drama de los hijos de Paquirri

La artista tenía en ese momento 28 años, la vida se le había parado en seco, pero ¿y a los demás? Kiko era aún muy pequeño para ser consciente de nada, pero ¿y sus otros dos hijos?, ¿su padre?, ¿sus hermanos?, ¿sus amigos? Ningún dolor parecía poder hacer frente al de la tonadillera, que pasó a ser apodada como la viuda de España y emprendió una guerra sin cuartel contra todos los Rivera. Aludir un robo en su casa para no entregar los trajes de luces, puestos en herencia para Cayetano y Fran Rivera, fue tan solo la punta del Iceberg. Tanto Carmina Ordoñez como varios miembros del clan Rivera comenzaron una guerra pública contra la cantante. Entre algunos de sus motivos, la familia alegaba que el pequeño Kiko pasara más tiempo con su abuelo. Algo que nunca sucedió.

Isabel Pantoja acusó a los Rivera de «necesitar dinero» en 1994

Desde entonces, Isabel Pantoja se vendió como una víctima de la situación y aunque apenas ofreció declaraciones, sólo bastaron dos intervenciones (una de ellas fuera de España) para dejar clara su postura. La primera vez que la folclórica habló fue para un medio de Latinoamérica, en 1994. Allí se pronunció sobre Carmina y contó, según ella, cuales eran los motivos que habían llevado a esa familia a hablar públicamente de ella.

“Yo con esa señora no he tenido un problema jamás en mi vida. Porque ella está fuera de la herencia. Ella no existe en la herencia. Lo quiero dejar muy claro, es algo de lo que jamás he hablado en España”, dijo en referencia a la madre de Cayetano. La presentadora quiso llegar un poco más lejos y le habló del enfrentamiento con la familia de su marido, y como era de esperar, la cantante también quiso contestar. “Lo hacen porque necesitan dinero. Sencillamente por eso. Han cobrado todo lo que han hablado. Tanto una parte, como la otra. Yo no me he peleado jamás. No he tenido ninguna palabra con ninguno”, explicaba Pantoja.

Ha contado con el apoyo del público hasta ahora

© Montaje SEMANA.

Sobre lo que la gente pensaba de esta guerra, Isabel también lo tenía claro. “La gente me admira más, porque yo solo con una entrevista, los podía dejar callados a todos. Sin embargo, no me importó. Estoy tan por encima de eso, que no he hablado”, zanjó la artista, llevándose los vítores del público. Años más tarde, la madre de Chabelita Pantoja entraría en el programa de Agustín Bravo para entonar su famoso “estoy cansada de la familia Rivera” y en la que, entre otras cosas, culpó a la familia de no querer ver a su hijo.

Han tenido que pasar más de 30 años para que los Rivera hayan podido hacer valer su verdad. Kiko Rivera ha revelado muchos de los datos que la familia ya conocía. Que supuestamente los trajes del torero siguen en poder de la cantante de copla, que durante años mal metió sobre su familia política y que le han robado parte de su patrimonio. Jamás nadie se hubiera imaginado que el responsable de quitarle “la máscara” a la famosa cantante iba a ser de su propia sangre. El hijo la ha dejado de mala persona, la acusa de anteponer el dinero a la felicidad de sus hijos y como era obvio, todo ha tenido una serie de consecuencias para la familia Rivera, que al completo (Teresa, Canales, Fran, Cayetano…) han agradecido la actitud del primo de Anabel Pantoja. Él ha conseguido lavar la imagen de la familia, colocarnos como las víctimas de su madre y, sobre todo, ha conseguido que por fin se cumpla con el legado de Francicso Rivera “Paquirri”.