Steven Spielberg se ha cansado de su yate de lujo y ha decidido venderlo por 130 millones de euros. Entramos en la embarcación para descubrir sus todos encantos, foto a foto


Steven Spielberg se ha encargado a través de sus películas de hacernos llegar a lugares inimaginables. Eso sí, siempre desde la comodidad de una butaca de cine o del sofá de nuestros hogares. Ahora se ha propuesto que esta experiencia mágica sea más física si cabe, al ofrecernos la oportunidad de surcar los mares a bordo del yate de lujo ‘Seven Seas’, cuyo valor se cifra en 130 millones de euros. Eso sí, la principal condición para hacerlo es tener ese dinero o al menos contar con el respaldo de un banco para poder, cuanto menos, subir a cubierta para plantearse ser su nuevo dueño. Y es que el afamado director de cine ha decidido desprenderse de esta propiedad a la que no encontraba tanta utilidad como esperaba, tan solo diez años después de adquirirlo.

Foto: Yacht Harbour

Este yate, considerado ya como superyate por sus características, cuenta con 86 metros de eslora y capacidad para albergar a 12 huéspedes con todo lujo de comodidades, además de los camarotes destinados a la tripulación que presta servicio al dueño y sus invitados para hacer de la experiencia más placentera si cabe. La embarcación fue construida en 2010 y ahora Steven Spielberg ha optado por sacarla a la venta por 130 millones de euros, contratando para ello una agencia especializada en embarcaciones de lujo que detalla todas las maravillas con las que puede presumir.

Foto: Yacht Harbour

Entre los encantos del yate que ahora vende el director Steven Spielberg están los siete dormitorios a modo de suites que alberga en su interior. La decoración en este tipo de estancias no suele ser uno de sus principales objetivos, primando en ellas la funcionalidad y la comodidad de los pasajeros. Aun así, la decoración de los espacios interiores ha corrido a cargo de la prestigiosa firma de arquitectura italiana Nuvolari Lenard. Empresa que quizá puso más esmero a la hora de perfilar los detalles para dar forma al amplio salón principal del yate, en la que los elementos decorativos parecen haber sido elegido con tiento para seguir una misma estética a lo largo de cada una de las estancias. Por ejemplo, así se ve también en el comedor, donde se demuestra que la madera y las tonalidades cálidas que ofrece este material combinado con el beige siguen una línea estética estable.