Diego Maradona pasará en las próximas horas por quirófano para ser tratado de un hematoma subdural en el cerebro provocado por una caída, pero desde su entorno no saben si fue el mes pasado o hace cinco años. ¿Tanto se cae al suelo?


Diego Armando Maradona tendrá que ser intervenido quirúrgicamente en las próximas horas. El afamado y controvertido futbolista argentino deberá ser operado de un hematoma subdural que se le ha diagnosticado después de someterle a numerosas pruebas médicas para determinar con exactitud qué mal le aqueja. De hecho, Leopoldo Luque, el neurocirujano que entrará a retocar el cerebro del astro del balón ha confirmado esta intervención en conversación con el diario argentino ‘Clarín’: “Lo voy a operar yo con mi equipo en la Clínica Olivos, en Buenos Aires”, reconoce el cirujano especializado en neurología, para quien esta operación es rutinaria y no revista especial peligrosidad o riesgos más allá de los inherentes a cualquier operación cerebral en tiempos de coronavirus.

“No cambió el panorama, Diego Maradona sigue igual, sigue con la misma condición clínica, pero con una causa más concreta”, asegura el cirujano que atenderá al futbolista. A la “causa concreta” a la que hace referencia el doctor ha sido confirmado por parte de la familia de Diego Maradona como fruto de un mero “traumatismo” provocado por un golpe. Un hecho del que no dan detalles de cómo tuvo lugar y sin saber a ciencia cierta cuándo se produjo. Quizá estos accidentes sean una nota habitual en su hogar y ya no sorprende que aparezca parcialmente magullado o con moretones por sus caídas. No obstante, esta última parece haber tenido consecuencias mayores y que obligan a Maradona ha tener que ser intervenido quirúrgicamente de un hematoma en el cerebro.

“Pudo haber sido hace un mes o hace cinco años, no se sabe”, reconocen desde el círculo más próximo a Diego Maradona en conversación con el citado medio argentino. Un golpe misterioso que le ha provocado un hematoma interno que debe ser eliminado mediante cirugía. Una dolencia que se ha visto agravada por circunstancias como la edad del propio futbolista, que no juega a su favor, pero especialmente por los anticoagulantes o el alcohol, que añaden detalles a tener en cuenta a la hora de entrar en quirófano.

La preocupación en Argentina por la salud de su icono deportivo por excelencia es mayúsculo. Pero no solo en las redes sociales se están produciendo cientos y miles de mensajes de apoyo a Diego Maradona para que recupere por fin la salud y su paso por boxes sea lo más leve y satisfactorio posible. También hay decenas de personas que han dejado su vida a un lado para velar por el jugador desde el propio hospital, apostados en sus inmediaciones y rezando por su pronta recuperación. Y es que las últimas imágenes del jugador en malas condiciones han dejado a muchos preocupados y el hecho de saber que ahora debe ser intervenido ha removido el ambiente hasta crear una atmósfera de preocupación generalizada.

Foto: Gtres

En esas imágenes de la polémica, Diego Maradona aparecía el día de su 60 cumpleaños en un partido del equipo de fútbol al que entrena, el Gimnasia y Esgrima La Plata de Argentina. En esas imágenes, el futbolista no mostraba su mejor versión, con dificultades para la movilidad y con una actitud dispersa. Tras estas imágenes ha permanecido ingresado en la Clínica Ipensa de la Plata, donde ha permanecido hasta el momento, a la espera de ser operado en las próximas horas. En ese momento, el médico que atendió su caso habló de “anemia” y subrayó que Diego Maradona se encuentra “mal psicológicamente”. Dos circunstancias bien distintas que habrían hecho mella en su organismo de diferente manera, evitando que lleve una vida con total normalidad, impidiéndole levantarse, moverse con facilidad o, incluso, comer. De ahí que muchos medios subrayasen la debilidad del jugador a la hora de narrar las imágenes.

Algo que debería haberse evitado, como así trató de hacerlo su hija Gianinna o su abogado, Matías Morla, que trataron sin éxito de aconsejarle que no saliese de casa en ese estado, dado que daría pie a infinidad de comentarios y especulaciones, además de la preocupación que despertaría entre sus incondicionales seguidores. No hubo remedio y Diego Maradona insistió en respaldar a su equipo en el estadio, a pesar de los dolores en el estómago y su mal momento: “Fue una semana medio complicada para él, con mucha presión. Notamos un bajón, principalmente anímico, que le afectó la alimentación”, anunciaba su médico, que ahora tendrá que operarle de un hematoma en el cerebro.