Alessandra Ambrosio ha dado rienda suelta a la pasión con su nuevo novio en las playas de Hawái, donde ha demostrado seguir siendo dueña de un cuerpo escultural


Alessandra Ambrosio ha sido sorprendida por los flashes de los paparazzi mientras trataba de desconectar de la rutina en aguas de Hawái. La supermodelo, quien fuese ángel de Victoria’s Secret, no estaba sola y es que ha realizado su escapada anual a su sitio predilecto muy bien acompañada, junto a su novio, Richard Lee. El joven que le ha hecho conocer de nuevo el amor el pasado mes de febrero y con el que ha protagonizado escenas románticas entre besos y arrumacos a pie de playa, dando envidia a los allí presentes. No se esconde y es que la modelo ha pasado ya por mucho en su vida para saber que es mejor aprovechar el momento sin importarle el qué dirán. Antes de Richard, Alessandra Ambrosio comenzó un romance con el empresario italiano Nicolo Oddi. No funcionó y es que ella aún llevaba sobre la espalda la pesada mochila de 13 años de matrimonio con Jaime Mazur, del que se divorció el pasado 2018. Ahora vuelve a estar enamorada y no piensa ocultarlo.

La maniquí llamó la atención de todos por su espectacular físico y eso que ella entendió que era mayor para seguir portando las alas de la prestigiosa firma de lencería y por eso se retiró de la pasarela más seguida del mundo. Pese a que ella crea que su madurez es un impedimento para acaparar todas las miradas frente a las nuevas generaciones de modelo -y eso que tiene tan solo 40 años-, en las playas de Hawái demostró que nadie puede hacerle sombra. Lo hace con un escueto bikini naranja con estampado de flores blancas que deja al descubierto todos sus encantos que, en el caso de Alessandra Ambrosio, una de las modelos mejor pagadas de los últimos años, es todo ella.

Alessandra Ambrosio novio Hawai
Foto: Europa Press

El secreto de Alessandra Ambrosio para tener un cuerpo escultural a los 40 años no es tal y es que es de sobra conocido por todos que la clave para tener un cuerpo bonito, además de sano, está en la constancia. Ser constante con la alimentación equilibrada y sin excesos, adoptar en la rutina sesiones de deporte que incluyen cardio y levantamiento de pesas, además de bandas de resistencia y, sobre todo, mucho amor propio. Si uno no se quiere no se cuida correctamente.