Tras la desaparición de Verónica Forqué, fallecida a los 66 años tras quitarse la vida en su domicilio, Carmen Borrego ha recordado cómo vivió ella el suicidio de su padre, el productor José María Borrego. Cuando este tomó tan fatal decisión ella tenía 17 años. Demasiado joven para comprender la delicada situación que afrontaba su progenitor.

La malagueña ha hablado en numerosas ocasiones de su experiencia. De la noche a la mañana se quedó huérfana de padre. El modo en que se desarrolló todo la marcaría para siempre. Este lunes, en ‘Sálvame’, ha vuelto a relatar el infierno que pasó, revelando nuevos datos. Sincera, la malagueña ha recordado que su padre «se fue con 49 años» y que le costó mucho tiempo aceptar lo que pasó.

«Tardé mucho tiempo en estar bien»

«Yo al año no estaba bien. Yo tardé mucho en estar bien. Tardé mucho tiempo en perdonar a mi padre y en entender a mi padre, mucho, mucho, mucho tiempo. Lo que pasa que nosotras, las tres en este caso, hicimos una piña y no nos dejábamos caer ninguna de las tres. En mi casa el tema de mi padre nunca fue tabú. Más tabú fue para la familia de mi padre que para nosotras», ha explicado.

«Terelu y yo somos muy distintas, gestionamos las cosas de manera muy diferente. Esto y todo. Ella no necesitó ayuda, yo sí. Yo me quedé traumatizada, yo era una persona muy cercana a mi padre. Al igual que siempre digo de broma que Terelu es el ojito derecho de mi madre, siempre he dicho que el ojito derecho de mi padre era yo. Todavía hay momentos en mi vida en los que me pregunto por qué. Aprendes a vivir con ello y aprendes a entender muchas cosas», contaba ante la atenta mirada de sus compañeros.

Foto: Gtres
Foto: Gtres

La colaboradora ha destacado la labor que hizo su madre al unirse a sus hijas tras el suicidio de su padre. «Mi madre ha hablado de este tema con absoluta naturalidad. ¿Cómo va a decir mi madre que no hablemos de mi padre? Estaría loca. Cuando ella escribió el libro de sus memorias y habló de ello no me gustó, creí que era no era necesario pero también comprendí que es parte de su vida. Si era un libro de su vida, lo lógico es que lo contara», subrayaba.

«Tardas mucho en perdonar esa decisión»

«Se pasa por muchos sentimientos. Primero te enfadas con la persona. Yo no entendía cómo mi padre nos podía haber hecho eso a mi hermana y a mí. Tuve una época muy mala en la que no me podía quedar sola. Tardas mucho en perdonar esa decisión porque luego pasa el tiempo, por ejemplo en tu boda dices: ‘Si no te hubieras ido…’, cuando tienes hijos…», ha querido hacer entender la tertuliana.

«A mí me ha costado mucho en mi vida, porque mi padre se fue cuando yo tenía 17 años. Lo superas. Con el tiempo aprendes a vivir con ello, aprendes a comprender aunque la rabia no se te quita nunca», añadía. «Al final lo aceptas y ves que una persona que hace eso es porque no está bien, al igual que hay personas que se mueren por una enfermedad, esto no deja de ser una enfermedad. Es un acto de mucha valentía hacia la muerte y de mucha cobardía hacia la vida. El dolor permanece ahí siempre… Al final aprendes a vivir con ello».