«Llega un momento que por dignidad tengo que irme. No puedo más», ha afirmado la hija de María Teresa Campos muy afectada.


No es la primera vez que Carmen Borrego abandona un plató de televisión. Esta vez lo ha hecho entre lágrimas y desbordada por diversas acusaciones que han vertido dos de sus compañeros de ‘Viva la vida’, Kiko Matamoros y Diego Arrabal. La colaboradora no se lo ha pensado dos veces y muy enfadada estallaba por completo: «Me voy a marchar porque no voy a consentir esto». 

Telecinco

«Ya está bien. Me voy, pero me voy para siempre, además», ha sido su grito cuando se ha sentido en el punto de mira. «No es un problema que se quede aquí. Al final es un problema familiar. No voy a permitir que se plantee un solo problema más con mi familia», añadía visiblemente enfadada y saliendo en defensa de los suyos.

La hija de María Teresa abandonaba el plató entre lágrimas, poco después Emma García acudía en su búsqueda e intentaba calmar los ánimos de la colaboradora. Carmen Borrego ha sido tajante en su alegato y ha manifestado que desea evitar nuevos conflictos para velar por la tranquilidad de su familia. Cabe recordar que en los últimos tiempos ha protagonizado un sonado distanciamiento con su sobrina, Alejandra Rubio, con quien firmó la paz recientemente.

Telecinco

«El jueguecito tiene un precio muy caro para mí. No lo voy a permitir. Constantemente se me está enfrentando con mi familia. Llega un momento que por dignidad tengo que irme. No puedo más». No le ha gustado cómo sus compañeros se han referido a ella y les ha acusado de intentar jugar con un asunto importante. «Hoy se están comportando los dos como dos malas personas, por lo menos conmigo. Yo no tengo que venir a un plató de televisión sistemáticamente a que se me dé. Yo no doy a nadie ni  me meto con nadie. Yo vengo a trabajar como vienen ellos. Siempre es lo mismo. Llega un momento en el que yo también tengo dignidad».

«No soy ninguna payasa»

Ha recordado que jamás había tenido un problema con su familia y que no iba a permitir que se realizasen públicamente ciertas insinuaciones. «No es justo», indicaba con vehemencia. «Siempre son las dos mismas personas. Yo no soy ninguna payasa ni merezco que se me haga esto sistemáticamente. Todo tiene un límite», añadía.

Telecinco

La colaboradora ha explicado que llevaba mucho tiempo aguantando y que no deseaba ir de «víctima ni de nada». Ha aprovechado, además, para recordar su principal función en un plató de televisión: «Sencillamente voy de una persona normal que viene a ganarse el pan como lo hacen los demás. Tengo tanto derecho como lo tienen ellos. Cuando se me acusa de algo que no es verdad, no lo voy a permitir. Con mi familia no me va a enfrentar nadie más».