Este viernes, José Antonio Canales Rivera se ha roto al confesar que tras destaparse su noche de pasión con Cynthia Martínez, su novia ha decidido dejarlo. La joven sostiene que mantuvo relaciones íntimas con él cuando ya tenía pareja y éste lo negó de manera categórica. Sin embargo, a medida que se iban conociendo nuevos datos terminó  reconociendo que pasó la noche con ella. El diestro, que mantenía una relación sentimental con Isabel Márquez de Prado, ha explicado que su chica ha puesto punto y final a su idilio ante la infidelidad de la que tanto se ha hablado en las últimas semanas.

«No resulta fácil lo que voy a decir. ¿Creéis que (mi novia) va a estar con alguien que la ha engañado, que le ha mentido y se ha portado como un auténtico gilipollas? Estamos intentando solucionarlo y darle una vuelta», ha desvelado el torero. «Si me callo tampoco soy sincero. Y tiene toda la razón porque lo he hecho como una verdadera mierda y es lo que me merezco». 

Telecinco

«Os pediría que lo dejásemos así porque no resulta nada agradable y menos para alguien que no tiene nada que ver con los medios», añadía. El gaditano cree que ha gestionado mal esta historia desde el principio: «Mi principal error fue no contárselo a ella desde el principio, no cuando salió a los medios, sino al instante cuando la metedura de pata que había cometido. Mi error fue cómo lo manejé en ese momento. Lo manejé igual de mal que la maldad que había hecho. Si lo hubiese dicho al principio no hubiese pasado absolutamente nada. Pensé que no iba a pasar nada y me equivoqué».

El torero no se ha planteado abandonar ‘Sálvame’

Con los ojos empañados en lágrimas, el torero ha pedido respeto a sus compañeros: «Ya no hay nada que hablar». Kiko Matamoros le ha preguntado: «¿Has pensado en abandonar esto? O has pensado: ¿Se han portado mal conmigo?». Canales Rivera ha dejado claro que entiende muy bien las reglas del juego en ‘Sálvame’. «Hace 10 años cogí y me fui y no volví más. Pero vine de otra forma, con otros conceptos, con otra madurez y con otra forma de afrontar las cosas. Sé perfectamente cómo funciona el programa y me equivoqué yo. Si lo hice debía haberlo contado. Me gustaría que quedara aquí porque no se merece el daño que le he hecho».

SEMANA

Jorge Javier Vázquez apuntaba: «El rollo es que se haga público. Porque esto se maneja en la intimidad de otra manera». Canales Rivera, con la voz cada vez más entrecortada, decía: «Me da mucha vergüenza. Me avergüenzo muchísimo. No me da vergüenza llorar, sino lo que he hecho». Durante las pasadas Navidades ha tenido tiempo suficiente para reflexionar sobre lo que ha pasado. «En ningún momento he decidido abandonar. Tampoco he matado a nadie. Me he pegado dos meses metido en esta madriguera y no veía más allá de mi nariz. Ahora que he estado 15 días con mi familia he estado en mi hábitat natural. Cuando tengo vivo igual que cuando no tengo. No me siento más fuerte ahora. Ahora mismo soy muy vulnerable».

«La he montado muy gorda y es muy vergonzoso»

«Lo que no te mata te hace más fuerte, pero hay que pasarlo. Estoy intentando aprender. Po mí no es un punto y final. En mi mano no está, desde luego. Pero es que la he montado muy gorda y muy vergonzoso. He pegado de los petardos más grandes que podía dar en mi vida. Ha sido acojonante… No puedo hablar. Si sigo hablando me pongo peor», concluía. La única colaboradora que ha encontrado palabras para dirigirse a él era Belén Esteban. «Lo hecho, hecho está. Si la quieres demuéstraselo. Es el consejo que yo te doy. Dale su tiempo también. Lo que pasa es que cuando das tiempo también corres un peligro», le ha recordado. «Lo sé. Y te alejas», le respondía el matador, apenado y con la mirada cabizbaja.

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