La que fuera pareja de Albert Rivera ha pasado página de aquellos cinco años de amor y ahora está centrada en su nuevo proyecto profesional. De hecho, reconoce que no está receptiva para enamorarse de nuevo.


Dulce, amable y con mucha curiosidad, así se presentó Beatriz Tajuelo a su cita con SEMANA. La ex de Albert Rivera ha dado un giro a su vida, creando un nuevo proyecto profesional donde potenciar su faceta de comunicadora. Tras un tiempo de tranquilidad y renovación vital, la joven ha abierto su propia página web (www.beatriztajuelo.com) desde donde mostrará sus experiencias, secretos y descubrimientos. Pero antes, ha querido abrir su corazón a nuestra revista y mostrar su parte más cercana y desconocida.

Te has lanzado a crear tu nueva página web ¿Que crees que puedes aportar?
A mí me interesa todo lo que esté hecho con el corazón. Me gusta mucho el mundo de los eventos y de la moda, también me encantan los viajes. Fui azafata de vuelo durante muchos años. Viajar era y es mi pasión y vocación. Pero no solo hablaré de viajes convencionales, me apasiona y descubriremos sitios pequeñitos que la gente no conoce. También me gusta mucho hablar sobre las marcas y la parte de atrás que hay detrás de todas ellas, los entresijos, que es lo que menos se suele ver.

El mundo de la música también ha formado parte de tu trayectoria profesional. ¿Cómo viviste el tiempo que pasaste trabajando al lado de Miguel Poveda?
Fue una experiencia muy bonita, ahí fue cuando dejé de volar y me tuve que reinventar y me surgió esta oportunidad. Es un mundo maravilloso, pero también muy duro. No es solo subirse a un escenario. Si quieres que funcione requiere de mucho trabajo y sudores.

¿Dejarías la puerta abierta a esa faceta tuya?
(Se ríe…) Vamos a ver cómo te contesto… La verdad es que fue una etapa y nunca se puede decir que de esta agua no beberé, pero en principio me quedo con lo vivido y prefiero esta nueva etapa.

¿Cómo has vivido todos estos últimos meses?
Un poco regular. He tenido días de todo tipo. Ha habido días que se me han hecho eternos. Si ya era complicado vivir con el agobio mental por el encierro, súmale el escuchar continuamente los datos negativos sobre la situación económica. Pero también ha habido días en los que me lo he pasado muy bien y he disfrutado de las cosas que no podemos hacer en nuestro día a día.

¿Con quién lo pasaste?
Lo pasé solita en mi casa de Hospitalet. Vivo en un pisito pequeñito de 50 metros y estaba encantada, pero la verdad es que tantos días encerrada se me hicieron un poco pesados. Y a eso se suma la preocupación por mis padres, que ya tienen una edad avanzada y son personas de riesgo. He de confesar que tuve días de agobio personal e incluso ansiedad.

Hablando de agobio… ¿Te agobia el tema de la fama?
No me siento famosa, ni tengo pretensiones de serlo. Por lo cual no tengo ese sentimiento de agobio. Ni lo pienso, y si un día llegara a ese punto me lo tendría que replantear. Lo viví muy de cerca con la persona con la que estaba y sí que había momentos agobiantes… Ahora estoy en un momento de mi vida en el que estoy abierta a todo. Así que a lo que venga.

Tu nombre sigue vinculado al de Albert Rivera… ¿Cuántos años estuviste con él?
Fueron casi cinco. En esto de las relaciones, realmente nunca sabes cuándo empiezas, pero desde que nos conocimos fueron cinco años.

¿Qué es lo que más recuerdas de esa etapa de tu vida, con que te quedas?
Guardo muchos recuerdos y la mayoría son muy buenos. Viví unas experiencias únicas para una chica de mi edad. Lo mejor es que me llevo a muchísima gente a la que quiero, aunque hay que decir que algunos se quedaron por el camino, pero muchos siguen en mi nuevo rumbo, y eso es lo importante.

¿Podría decirse que Albert es el hombre que más te ha marcado?
Totalmente. Te lo puedo afirmar mil veces. Pero por muchos motivos, con todo mi respeto a mis demás parejas, era una vida tan diferente a lo habitual, tan intenso todo… Que cuatro años se convirtieron en toda una vida. Le acompañaba a tantos sitios… Y al final la ruptura también fue bastante dolorosa y el seguir viéndolo en los medios de comunicación, en las revistas y las teles, me ha marcado un montón…

Tuvo que ser muy duro tener que ver a tu expareja diariamente en los medios de comunicación…
Cuando era mi pareja y lo veía en la tele era de lo más normal, pero cuando dejó de serlo y lo seguía viendo continuamente… Además, todo esto coincidió con varias campañas electorales, y tenía que ver su imagen cada dos por tres. Es más, te voy a contar una anécdota que nunca he contado. En la parada de metro más cercana a mi casa, que es el transporte que cojo diariamente para ir al centro, nada más salir me encontraba con un póster de tamaño natural de él y su campaña. Era como si me persiguiera su imagen todo el rato. Fue muy fuerte…

Aún así ¿Se puede decir que el balance es positivo?
Aunque hubo momentos de decir “no me hubiera imaginado esto en la vida”, también hubo muchos momentos de estar con él y ser muy felices. Me llevó a muchos lugares, me permitió conocer a mucha gente, viajar… Pero, sin embargo, la parte de la ruptura fue mucho más complicada que en una relación no tan mediática.

Tu dejaste todo la que era tu vida por seguirlo a él…
Al igual que lo hice por él, ¿quién no me dice que el día de mañana lo podría hacer otra persona por mí? Yo me guío mucho por el corazón y soy muy sentimental. Lo hice encantada y volvería a repetirlo si otra pareja lo requiriera. Pero eso conlleva que cuando vuelves hacía atrás, tienes que empezar desde cero, que es lo que me pasó. Tenía mi piso en Hospitalet, pero me había mudado a Madrid por él, y tuve que volver a mi ciudad. Toda mi vida laboral se quedó en el aire…