Una vez más, la actriz ha recordado con enorme tristeza a su hijo Álex Lequio y los veranos felices vividos junto a su familia.


Ana Obregón sigue sin levantar cabeza. Sumida en una profunda tristeza tras la reciente muerte de su hijo Álex Lequio, la actriz ha recordado, una vez más, los días felices que ha vivido con su hijo y su familia. Desde su refugio en la casa familiar en Palma de Mallorca, donde permanece recluida desde comienzos del verano, ha escrito unas emotivas palabras en recuerdo del joven, fallecido el pasado 13 de mayo tras dos años de lucha contra el cáncer.

Ana habla de «la eternidad de su ausencia»

«Antes me hacía ilusión cuando mi móvil me recordaba “tal día como hoy…. Ahora llevo horas mirando esta foto entre lágrimas desde mi retiro, sentada al atardecer en el mismo sofá mirando al Mediterráneo», comienza el post de Ana, junto a una foto en la que aparece junto a su único vástago y sus padres en la residencia que poseen sus padres en Palma. «La hicimos tal día como hoy hace un año, oliendo el mismo mar, mirando hacia un futuro maravilloso con las buenas noticias de salud de mi hijo.

Sin ocultar su profunda pena, la bióloga señala: «Sé que es una foto que jamás se repetirá y duele indescriptiblemente. He decidido compartirla con vosotros para recordaros que como decía mi Aless : “Lo más importante de esta vida y lo único que al final de tus días te llevas son el tiempo y el amor que dedicas a las personas que quieres”.

«Nada ni nadie, ni siquiera su partida me van a quitar los infinitos momentos de amor que mi hijo me regaló y su lección de vida. Y esto es lo único que alivia un poquito mi dolor por la eternidad de su ausencia y su dolor por no estar aquí #alessforever 💔», concluye en su cuenta de Instagram.

La «oscuridad absoluta» que le provoca la ausencia de su único hijo

Ana Obregón Álex Lequio

Hace apenas dos semanas, Ana dedicaba otras bonitas palabras en memoria de Aless, después de «tres meses sin ti». La presentadora contaba cada día y cada minuto de su vida sin el amor de su vida, a quien tiene presente a todas horas. «91 días profundamente agradecida y emocionada por vuestros mensajes de amor y cariño que me acompañan en este camino de lágrimas», recordaba. Y hablaba de los «131.131 minutos sin mi mejor amigo, mi cómplice, mi protector, mi amor, mi ejemplo, el hombre de mi vida, mi principio y mi fin, mi hijo». Y concluía su escrito con una frase conmovedora: «Casi 8 millones de segundos en una oscuridad absoluta que solo evita tu luz, mi Áless».