La actriz ha querido desvelar cómo sigue manteniendo algunas de las prendas que su hijo dejó en algunos rincones de su casa antes de ingresar en el hospital en el que finalmente murió el 13 de mayo de 2020.


A punto de que se cumpla un año de la muerte de Álex Lequio, su madre, Ana Obregón, ha querido ofrecer una entrevista de lo más sincera. Ha sido un año tremendamente duro para la actriz, que todavía pasa por un duelo del que le costará reponerse. De hecho, ella misma aseguró el día que murió su hijo que su vida se apagó. Desde hace unos meses se refugia no solo en su familia y amigos, también en la meditación.

Ana Obregón ha tenido que convivir con la soledad en la casa en la que vivió junto a su hijo. De hecho, todo le recuerda a él, ya que son muchos los recuerdos que tiene de él. Pero lo más fuerte es todas las cosas que sigue manteniendo en casa porque tal cual las dejó Álex Lequio. Una de ellas es un abrigo que su hijo dejó en el sofá antes de que se fueran al hospital donde finalmente murió. «Tal cual lo dejó, ahí está. No lo voy a mover nunca», desvela a Vanity Fair sobre esta prenda, que continúa en el mismo sitio en el que su hijo la dejó el 6 de febrero de 2020, antes de ingresar en el hospital.

Pero no es lo único que Ana Obregón mantiene intacto. Y es que la maleta que tuvo que hacer para el hospital y que ya está en su casa, allí sigue, sin deshacerse: «Hasta le había comprado unos calzoncillos y ahí están en la maleta. Todo está igual desde el 6 de febrero», dice emocionada al citado medio.

Han sido unos meses muy duros. Todavía no se ha recuperado de este duro golpe, que le llevó a quedarse muda: «No podía hablar. Ni con mis íntimos amigos. Me comunicaba por WhatsApp. Durante los primeros tres días solo quería irme Pero qué difícil es. Pensaba que a ver cómo lo iba a hacer», lamenta.

Ana Obregón cuenta cómo fueron los momentos previos a morir su hijo

© Redes sociales.

Ana Obregón vivió los últimos días de la vida de su hijo en Barcelona. Álex estaba ingresado en un hospital de la ciudad Condal, donde estaba recibiendo un tratamiento para intentar superar la enfermedad. Fueron unas semanas duras. Ahora ella misma ha querido revelar por primera vez cómo fueron los últimos minutos de vida del joven. 

«Tuve 48 horas para hacerme a la idea. Me había ido al apartamento a duchar y me quería echar una hora, pero le acababan de hacer un TAC y Alessandro me llamó: ‘Ana, ven. Ya no hay tiempo’. Estuvimos 48 horas cogiéndole los dos de la mano… Y así se fue. Me quedé abrazada a él bastantes horas. Luego se lo llevaron», ha desvelado Ana Obregón por primera vez sobre los momentos previos y posteriores a la muerte de su hijo.