«Tengo mucha tristeza y mucha culpa», ha reconocido el colaborador sobre la relación con su hijo Andrés.


Este lunes, Kiko Matamoros ha recordado en ‘Sálvame’ la difícil situación en la que se encuentra con su hija  Anita Matamoros, con la que no se habla desde que estuvo ingresado en el hospital en pasado mes de junio. El colaborador achaca el distanciamiento con su hija a su exmujer, Makoke, a la que acusa de hacer «un doble juego» y avivar la guerra en los platós de ‘Viva la vida’. El colaborador ha contado que echa de menos a su hija y que tiene «los brazos abiertos» para que se produzca una reconciliación entre ellos.

Al escuchar las palabras de su compañero, Alonso Caparrós ha revelado que se siente identificado con él y comprende perfectamente el dolor que puede sentir ante la disputa con su hija pequeña. «Estoy viviendo una historia parecida». Y es que ha empezado a tener problemas de comunicación con su hijo y sabe que es más complejo de lo que parece.»Me estoy dando cuenta de que detrás de eso hay mucho sufrimiento, dolor», ha asegurado, muy emocionado y con la voz entrecortada.

«Tengo mucha tristeza»

«De repente no tienes feedback de nada y sientes una impotencia enorme«, se ha lamentado el colaborador. Ahora se enfrenta a una situación delicada «con mi hijo Andrés. Es joven y muchas veces me salen muchos sentimientos. La impotencia, la desesperación, la rabia, el enfado. Detrás de eso tengo mucha tristeza. Mucha culpa también, pero necesito también hablar con él», ha explicado.

«Me siento identificado porque más allá de las reacciones hay una tristeza y un dolor tremendos. No he querido sacar esto para convertirlo en un tema», añadía. «Lo he sacado porque me siento identificado y lo empiezo a padecer y hay tristeza y dolor. Es muy duro. Entiendo cuando dice que hay que poner determinadas condiciones. Entiendo cuando dice ‘estoy dispuesto a todo, pero soy tu padre’. No quiero ahondar porque no quiero hablar de mi libro».

Alonso Caparrós quiere arreglar sus problemas con su hijo: «Tengo que sentarme con él»

Visiblemente afectado, Alonso Caparós ha abierto su corazón de manera inesperada para hablar de sus sentimientos como padre. Una faceta de su vida que suele mantener al margen de su trabajo en televisión. «Te salen muchos sentimientos… pero cuando lo piensas y lo analizas detrás hay mucha tristeza, hay dolor de donde sale todo», ha admitido. Ha reconocido que él es quien tiene la culpa y que necesita hablar con su hijo: «Tengo que sentarme con él», ha añadido.

«¿Cuánto tiempo llevas sin hablar con tu hijo?», le ha preguntado Carlota Corredera. José Antonio Canales Rivera, por su parte, le ha preguntado por la edad de su hijo, ya que él como padre podría darle algún consejo. En este punto, Alonso Caparrós ha preferido dar punto y final al tema y no ha querido seguir dando más detalles: «Tampoco quiero hablar más».

Telecinco

Hace apenas una semana, Alonso Caparrós se emocionaba ante las cámaras al relatar el duro tratamiento que siguió para superar la depresión. Todo sucedió cuando Ágatha Ruiz de la Prada visitaba el plató de ‘Domingo Deluxe’. Allí recordaba a su madre y la depresión a la que tuvo que hacer frente: «No tenía ilusión por nada. Mi padre era un deserte con mi madre, él tenía cola de señoras. Ella decía que eso era un poco el motivo de su depresión». La diseñadora llegó a confesar que suprogenitora llegó a recibir terapia de electroshock para intentar superar la enfermedad. Ante sus declaraciones, el colaborador recordaba, emocionado, su propia experiencia.

Hace unos días hablaba de la terapia de choque que recibió para superar su depresión

Porque él tuvo que recibir terapia de choque para recuperarse de la depresión que padecía: «Es un tratamiento en el que tratan de researte el cerebro poniéndote corriente eléctrica. Me lo hacían con anestesia general, es muy duro». Además, explicaba con todo lujo de detalles que durante las sesiones le ponían algo en la boca para que pudiera morder y no romperse los músculos. «Te ponían algo porque los electrochoques eran tan violentos que pueden llegar a partirte lo músculos y te quedas varios días como si te hubiese pasado un tren por encima».

Caparrós relata que sus problemas emocionales fueron consecuencia de los problemas de adicciones que tuvo en el pasado. «Hasta hace muy poco tiempo lo único que veía en el mundo era lo que el resto del mundo me había hecho a mí. A medida que vas superándote, trabajando y cuando tu mente se va despejando y adquiere clarividencia, vi lo que yo le había hecho al resto del mundo. Hay muchísimas imágenes de mi vida que están saliendo otra vez a flote que aparecen en mi mente sin permiso porque estoy escribiendo un libro. Eran como un shock post traumático, muchos lugares oscuros y de la huella que haya podido dejar a otros seres humanos», rememoraba.