Rocío Carrasco se intentó quitar la vida el 5 de agosto de 2019, una fecha que cambió su vida para siempre, pues tomó la decisión de contar su verdad.


25 años de silencio con una sola versión. Rocío Carrasco se ha pronunciado este domingo en el documental ‘Rocío. Contar la verdad para seguir viva’ y, aunque solo han pasado unos instantes del comienzo de la serie, ya se ha descubierto el primer dato que ha puesto los pelos de punta. Se desconocía la fecha exacta en la que la hija de Rocío Jurado se había intentado quitar la vida hasta que ahora se ha revelado que todo sucedió «el 5 de agosto de 2019, momento en el que Rocío no murió». Ese día marcó un antes y un después en su vida y, de hecho, según se ha dicho, «fue un hecho clave que cambia por completo el rumbo de su existencia».

Aunque todavía hay muchas incógnitas por resolver, en los días previos a su emisión se ha explicado el motivo por el que Rocío Carrasco quiso suicidarse. Hace dos años tomó esta decisión al «no poder soportar más la presión mediática y el maltrato de su exmarido tras años de pensamientos persistentes de querer matarse». Con un rostro en el que el dolor es más que evidente y que ella explica como años de auténtico terror, Rocío Carrasco ha ido dando titulares estos días acerca de qué vamos a ver en estos capítulos que cambiarán la historia de la televisión.

Telecinco

Aquel fatídico 5 de agosto fue un lunes de verano que pasó desapercibido para gran parte de la sociedad y es que afortunadamente Rocío Carrasco no logró lo que pretendía. Según se ha comentado, ese día recibió una triste noticia que le hizo remover su pasado, presente y futuro hasta intentar terminar con todo. A pesar de que en los primeros minutos antes de comenzar la entrevista, Rocío afirma sentirse nerviosa, no puede evitar emocionarse frente a los periodistas y romper a llorar. «Lo primero que he pensado esta mañana era que me quería meter debajo de la cama (…) Le he contado que iba a venir a muy pocas mías, pero desgraciadamente se lo he tenido que contar mucho a personas extrañas. A jueces, a médicos, a gente mía muy poca. No me gusta despertar sentimiento de pena o hacer que gente que quiero se sienta mal», asegura Rocío Carrasco.

«Es un suceso de mi vida que yo no hubiese verbalizado jamás si no hubiese sido porque sé que se ha puesto en conocimiento de medios de comunicación, aunque no lo han hecho público. Si no lo cuento yo habrá otro que lo cuente y creo que me pertenece a mí contarlo. Antes del día 5 de agosto ponen en mi conocimiento que mi hija va a ir a defender a su padre al plató de ‘Gran Hermano Vip’ porque él entra en el programa. En ese momento, no estoy bien emocionalmente porque no estoy bien. Nadie lo sabe, pero llevo en tratamiento psiquiátrico y psicológico con un diagnóstico bastante fuerte. Síndrome ansioso y depresivo moderado y grave, cronificado en el tiempo. Esto no lo digo yo, sino varios profesionales y entre ellos el Gabinete adscrito de violencia sobre la mujer que emite un informe demoledor en el cual su conclusión es ese diagnóstico», ha continuado. En ese momento se le vino el mundo encima, ya que estaba hundida y para ella que Antonio David Flores, su expareja, entrara a un reality fue una auténtica pesadilla. «Pensé en lo que se me venía encima y encima con mi hija en un plató defendiendo a su padre. No estaba preparada, pero mucho menos lo que iba a defender. No quería volver a sentir miedo, ni vergüenza, ni sintiéndome cuestionada por todo el mundo», comentó.