El príncipe Hamzah, hermanastro del monarca hachemita, sufre arresto domiciliario por una supuesta conspiración. Él ha logrado filtrar un vídeo en el que lo niega todo.


El reinado de Abdullah de Jordania se ha puesto patas arriba y ha destapado otra realidad bajo la idílica apariencia. Y el causante no es otro que uno de sus hermanos: el príncipe Hamzah. Se trata del mayor de los cuatro hijos que tuvo el rey Hussein con su cuarta y última esposa, Noor de Jordania, quien ha sido acusado de conspirar contra el Gobierno y el rey, en virtud de lo cual ha sido puesto bajo arresto domiciliario en Ammán.

Aunque las autoridades niegan este punto (que esté detenido), el joven ha logrado filtrar un mensaje en vídeo grabado en su casa en el que explica lo sucedido y da una versión muy distinta a la oficial. Según esta, el príncipe se habría aliado con fuerzas extranjeras para derrocar al Gobierno; para él, solo se trata de silenciar cualquier voz crítica en un régimen donde abunda la corrupción, el acoso y la incompetencia durante los últimos 15 o 20 años. Es decir, justo el tiempo que lleva su hermano en el trono…

Se da la circunstancia de que el príncipe Hamzah, de 41 años, fue en su día heredero al trono de Jordania. Su propio padre lo dejó escrito antes de morir, en 1999, a causa de un cáncer: Abdullah (fruto de su segundo matrimonio con la princesa Muna) sería su sucesor, pero el heredero de este tendría que ser su hermanastro. De esta manera reconocía la debilidad que sentía por este hijo (entonces un adolescente), a quien solía referirse en público como «el deleite de mis ojos». El nuevo monarca Abdullah lo respetó durante unos años, hasta que en 2004 decidió cambiar el orden sucesorio, le quitó el título a su hermano y en su lugar puso a su primogénito con la reina Rania, el príncipe Hussein, hoy con 26 años. Se hablaba también de la tensión entre las dos reinas, la viuda Noor y la nueva, joven y bella Rania.

A partir de entonces, Hamzah pasó a tener un papel casi testimonial, lejos de los centros de poder y decisión. Fue un jarro de agua fría que aparentemente se tomó con deportividad… aunque otras aguas fluyesen de fondo. Hizo la carrera militar y se mostró cerca del pueblo. Ahora ha denunciado que se encuentra retenido en su casa por algo que no ha cometido. Según relata en el vídeo, filtrado por su abogado a la cadena BBC, el jefe de las Fuerzas Armadas jordanas y el servicio de Inteligencia entraron en su casa y procedieron a su arresto después de informarle de que debía parar las acciones que podían comprometer la «seguridad y estabilidad» del país. En la misma operación también detuvieron a otras personas con las que el joven habría estado planeando esta especie de golpe. Un punto que el príncipe se ha apresurado a desmentir.

«Fui informado de que no me era permitido salir fuera para comunicarme con otras personas o encontrarme con ellas, porque las reuniones en las que yo había estado presente y a través de las redes sociales había habido críticas al Gobierno o al rey. Pregunté si yo había hecho esas críticas y me dijeron que no, pero que era un aviso. Yo no soy el responsable de la descomposición del Gobierno, de la corrupción y la incompetencia que ha prevalecido en la estructura de gobierno en los últimos 15 o 20 años. No soy responsable de la falta de fe que la gente tiene en sus instituciones. Ellos son los responsables», señala alto y claro. Además el príncipe Hamzah cuenta que le han cortado Internet y el teléfono, por lo que este mensaje grabado quizás iba a ser su última comunicación por un tiempo.

«ESTE PAÍS ESTÁ SUMIDO EN LA CORRUPCIÓN»

«Hemos llegado a un punto en el que nadie puede hablar o expresar una opinión sobre nada sin que sea intimidado, arrestado, acosado y amenazado. Con esta grabación quiero dejar claro que no formo parte de ninguna conspiración, organización o ningún grupo extranjero. He hablado con gente para tratar sobre su situación y necesidades. Al parecer esto es un crimen que merece aislamiento y amenazas. Estoy en mi casa solo con mi esposa y nuestros hijos pequeños, y quiero dejar constancia ante el mundo de que lo que veis y escucháis por la vía oficial no es el reflejo de la realidad. Desafortunadamente, este país está sumido en la corrupción, el nepotismo y el desgobierno, y el resultado ha sido la destrucción y la pérdida de esperanza en la mayoría de los jordanos. Una vida bajo peligro constante simplemente porque queremos decir la verdad o tratamos de expresar nuestra preocupación y deseos para el futuro. Ruego por que todos los jordanos recuerden que siempre he intentado servirlos con mi mejor capacidad y los limitados recursos que he tenido, y que siempre lo haré si somos capaces de unirnos y hacer que escuche nuestra voz. Gracias”.

Su madre, la reina viuda Noor, se apresuró a escribir unas significativas palabras en su cuenta de Twitter: «Rezo por que la verdad y la justicia prevalezca para todas las víctimas inocentes de esta calumnia malvada. Que Dios les bendiga y les mantenga a salvo». No mencionaba expresamente a su hijo, pero daba en la diana.

El joven está casado en segundas nupcias desde 2012 con la princesa Basmah, con la que tiene cuatro hijas y un hijo, entre los ocho y un año. De su primer matrimonio con la princesa Noor, que duró de 2004 a 2009, nació su hija mayor, Haya (14). En los próximos días quizás se irán resolviendo más dudas sobre este extraño suceso. De momento, el príncipe Hamzah está incomunicado. Y solo los reyes Abdullah y Rania mantienen el silencio, por ahora. El hecho es que es un episodio que puede hacer tambalear las bases de su hasta la fecha pacífico y feliz reinado, mientras cambia la imagen del considerado país más moderno y occidentalizado de Oriente Medio.