La reina de los Países Bajos se apunta a la tendencia rojo y morado que ya lucieron, con éxito, otras royals como Diana de Gales y Meghan Markle.


Los Reyes Guillermo y Máxima de Holanda presidieron la gala anual del Premio Príncipe Claus en el Palacio Real de Ámsterdam. Este es un galardón que lleva el nombre del padre del monarca, fallecido en 2002, y está dedicado a personas u organizaciones que contribuyen a la cultura contemporánea y al desarrollo de la comunidad. Es una cita en la que toda la Familia Real se vuelca, y esta edición volvieron a demostrarlo. Además de los Reyes asistieron la princesa Beatriz, que abdicó en favor de su primogénito; el príncipe Constantin y su esposa, Laurentien; y Mabel Wisse, viuda del príncipe Friso, quien murió tras un desgraciado accidente de esquí en 2013.

Una vez más Máxima destacó entre todas ellas gracias a un modelo que sumaba dos colores en principio antagónicos, el rojo y el morado, demostrando que no hay barreras de estilo para ella y que también es capaz de acogerse a las tendencias más atrevidas. Era un modelo de la firma Claes Iversen, una de sus favoritas, que combinó con un abrigo en rojo.

La galardonada de esta edición fue la artista visual sudanesa Kamala Ibrahim Ishaq, que ha enfocado su labor organizando exposiciones con las jóvenes generaciones de artistas y se centra especialmente en la vida de las mujeres de su país, África y el mundo árabe. Se la puede considerar una de las artistas pioneras en el continente africano desde la década de los años 60.