Los reyes Abdulá y Rania de Jordania reúnen a sus cuatro hijos en otra fotografía especial con la que enviar sus mejores deseos en un año difícil para todos.


Como siempre por estas fechas, la Familia Real de Jordania se presenta ante su pueblo unida y sonriente para enviar sus mejores deseos. Es un posado que llega poco antes de las fechas navideñas, y aunque en el país hachemita no se celebra esta fiesta propiamente dicha, ya que es un país musulmán, sí es una manera de los reyes de conectar con el mundo mayoritario occidental. En este sentido este año nos encontramos con una nueva fotografía que vuelve a destacar por su originalidad.

Abdulá y Rania de Jordania miran a cámara rodeados por sus cuatro hijos: los príncipes Hussein (26), el heredero; Imán (24), Salma (20) y Hashem (15), el menor, quien por cierto ha pegado un buen estirón. El fondo es un panelado con figuras geométricas en diferentes colores, con los que los diferentes miembros se mimetizan en cierto modo. Se nota que todo está medido y calculado.

Incluso las chicas se han puesto de acuerdo con sus estilismos. La reina Rania brilla entre todos ellos luciendo un vestido de satén en color teja, tapado, de manga larga, con cuello alto y lazada, ceñido con un cinturón. Muy elegante y cumpliendo al mismo tiempo con los cánones del decoro. A su lado, la princesa Salma también destaca con un conjunto satinado de blusa y falda (en el mismo tono que su madre). La princesa Salma y el príncipe Hashem, situados justo en los extremos del encuadre, van coordinados en tonos verde caqui, mientras que el soberano y su heredero lo hacen en unos más sobrios azul marino y gris.

Queen Rania.

Rania ha compartido la fotografía en sus cuentas de redes sociales con este mensaje: «Este año, aunque hemos tenido que mantener la distancia, todos hemos abrazado a nuestros seres queridos un poco más cerca en nuestros corazones. Enviamos nuestras plegarias por la salud y la felicidad de todos».

Con ella sumamos una nueva imagen de la familia hachemita en un año muy complicado, en el que, al igual que en el resto del mundo, han debido hacer frente a la pandemia del coronavirus. Esto ha limitado las salidas públicas e hizo que regresaran a casa sus hijos mayores, Hussein y Salma, que estaban estudiando en la Universidad de Georgetown (Washington, Estados Unidos).

El pasado verano, el 31 de agosto, la reina pudo disfrutar de tener a toda su familia con ella para celebrar su 50 cumpleaños, que tuvo que ser forzosamente de bajo perfil, de puertas para adentro del palacio. Eso sí, la fotografía conmemorativa también nos sorprendía, con todos vestidos de blanco (menos el monarca) sobre un fondo inmaculado lleno de mariposas. Una muestra más de la idea que quieren transmitir de un país más moderno y abierto en Oriente Medio.