Mette Marit se ha vuelto a encargar de demostrar que es una mujer muy divertida y que irradia felicidad. La princesa noruega está invitada junto a su marido, Haakon, a la Feria del Libro de Frankfurt, donde su país es protagonista en esta edición con más de 75 autores procedentes de allí.

Mette Marit adelanta a la reina Letizia por la derecha y concede una entrevista en la radio

Lo que no esperábamos era ver a una Mette Marit tan desenfadada y mostrando su faceta más relajada. Durante un momento de la feria no dudó en coger una bebida que parecía una cerveza y bebérsela a morro, protagonizando una de las imágenes de la jornada. Claro que el príncipe Haakon tampoco se quedó atrás, aunque el heredero fue más comedido y prefirió utilizar una pajita para disfrutar de su bebida.

Lo cierto es que sorprende ver a miembros de la realeza en una actitud tan relajada y lejos de ese férreo protocolo que impera en la Corona habitualmente, algo que también se agradece porque contribuye a normalizarles más y a ganar cercanía con los miembros de las familias reales.

Su pasión por la literatura hacen de esta cita una parada obligatoria para ella, si bien es cierto que no la vemos demasiado a consecuencia de la fibrosis pulmonar que padece. Incluso, ella misma se atrevió a editar un libro: ‘Patria y otras historias’, donde la heredera al trono noruego da a conocer una faceta hasta ahora desconocida de su vida. Se trata de un trabajo en el que doce autores diferentes analizan qué significa ser noruego.

Hay quien dice que Mette Marit no representa el clásico patrón de una persona noruega, con un carácter más frío e introvertido. Ella no ha dudado en bromear con ello estos días: «Estamos investigando si hay algo dentro de nosotros que demuestre que somos noruegos».