Ya ha pasado más de un mes desde que saliesen a la luz las fotos de Genoveva Casanova junto al Príncipe Federico en Madrid y la historia no hace más que complicarse. A medida que transcurren las semanas se van descubriendo nuevos detalles de la cita que ha puesto en jaque al matrimonio del Heredero al Trono de Dinamarca. Ahora que su esposa, Mary, ha puesto rumbo a Australia para reunirse con su familia acompañada de tres de sus hijos, se ha conocido un dato que deja en muy mal lugar a la altas instituciones del país escandinavo. En sus idas y venidas íntimas, el royal habría estado encubierto por las altas esferas. Hablamos de las instituciones con mayor poder dentro y fuera del país.

Federico de Dinamarca y Mary de Dinamarca antes del escándalo de Genoveva Casanova
Aunque han reducido sus apariciones en público, esta Navidad planean pasarlo en familia (Foto: Gtres)

Ha sido el diario danés 'Ekstra Bladet' el que ha lanzado tan duras acusaciones. Según destapan, varias entidades públicas han ayudado o favorecido de alguna manera a Federico de Dinamarca en sus citas con la ex de Cayetano Martínez de Irujo. Según una investigación llevada a cabo por este medio, la noche en la que Federico y Genoveva se vieron en la capital de España, este contó con total apoyo institucional para sus traslados por la ciudad.

Un coche de la embajada danesa recogió a Federico de Dinamarca en Madrid, señala un diario danés

"Fue un coche de la embajada danesa el que recogió al Príncipe Heredero cuando deambulaba por el tráfico matutino de Madrid después de su velada con Casanova", reza el citado diario. La cuestión que se pone encima del tapete es la siguiente: si aquella visita de Federico a nuestro país era estrictamente privada, ¿por qué habría de recogerlo un vehículo oficial de la Embajada de Dinamarca? Esta, por cierto, está ubicada en el número 26 de la calle Serrano, en el exclusivo barrio de Salamanca. Un lugar muy próximo al lugar donde fueron inmortalizados el royal y la mexicana, que vive en el madrileño barrio de los Jerónimos.

Si nos ajustamos a lo estrictamente legal, Federico debería haberse pillado un uber o un taxi o cualquier otro medio que le facilitara la movilidad, ya que su visita a España fue un viaje no oficial. Cabe recordar que el príncipe, -cuyo nombre real es Frederik André-, recibe la nada desdeñable asignación de 1.784.706 coronas danesas al mes. Se trata de unos 240.000 euros aproximadamente destinados a gastos tan diversos como el personal, la administración o las propiedades, así al desembolso cotidiano: sus desembolsos privados. Y aunque de esa cifra destina un 10% a Mary, el dinero de su dotación es más que suficiente para costearse de su bolsillo el ir de un lugar a otro en su tiempo libre y cuando le plazca. No ha sido así.

Genoveva Casanova saliendo de su casa donde se quedó a dormir Federico de Dinamarca
Gtres

Para añadir más gravedad al asunto, el citado diario aporta informaciones que comprometen a altos cargos. Asegura que "el Ministerio de Asuntos Exteriores intenta ocultar su papel en el caso". O sea, que en su viaje a España Federico de Dinamarca y esta institución, a cuya cabeza está Lars Løkke Rasmussen, ministro de exteriores de su país, se conchabaron para hacer posible que el hijo de la Reina Margarita se moviera a sus anchas en territorio patrio. No solo lo dicen: aportan la documentación que da fe de ello.

"Ekstra Bladet' ha buscado acceso a los documentos de la tan publicitada escapada del Príncipe Heredero a Madrid", señalan. "Del acceso al expediente de Ekstra Bladet se desprende que el primer documento en el Ministerio de Asuntos Exteriores sobre este asunto está fechado el 19 de octubre, es decir, menos de una semana antes de que el príncipe heredero estuviera en la capital española". Todo encaja. Federico estuvo respaldado por círculos de poder antes de tomar un avión rumbo a España.

No es la primera vez que a Federico se le señala con el dedo por hacer un uso indebido de las entidades y servicios públicos. Hace tres semanas se le puso en el punto de mira por el uso 'irregular' de helicópteros del Ejército de Tierra para trasladarse. La publicación de un informe de gastos de defensa relacionados con la Casa Real evidenciaba que, a finales del pasado mes de septiembre, solicitó ir desde Fredensborg a Oksbøl -con una distancia de 340 kilómetros entre sí- en un AS-550 Fennec. Por aquellas fechas, su agenda estaba vacía y no tenía actos que lo obligaran a ir con prisas. Él, abanderado del movimiento verde y preocupado por el cambio climático, optó por un medio de transporte cero ecológico, además de costoso. Más costosa es la carísima factura de la que debe hacerse cargo por su amistad con Genoveva.