La princesa Mary de Dinamarca acudió a la apertura del Parlamento con una falda plisada, chaqueta… y un casquete con moño bajo no demasiado favorecedores.


El núcleo fuerte de la Familia Real danesa se reunió para una cita muy importante: la sesión de apertura anual del Parlamento. Encabezados por la reina Margarita, también acudieron los príncipes herederos Federico y Mary. La princesa llamó mucho la atención con un look algo extraño para sus costumbres, demasiado clásico y compuesto de prendas de diferentes orígenes.

Mary de Dinamarca apostó por una falda midi plisada en tono metálico junto a una chaqueta negra entallada (sobre la que se puso un broche de flores) y un complemento que no suele utilizar y deja para ocasiones especiales: un casquete. Ella lo llevaba en color negro y encajado en la nuca, sobre un recogido bajo con algo de volumen y despejado en la frente. Siempre que alguien utiliza este tipo de elemento nos recuerda a Jackie Kennedy, el gran referente de este estilo. En este caso el resultado era demasiado severo y Mary no estaba tan favorecida como otras veces.

El príncipe Joaquín y su esposa, la princesa Marie, no pudieron asistir porque se encuentran actualmente viviendo en Francia. Hay que recordar que el hijo menor de la soberana danesa sufrió un leve ictus el pasado verano, del que se ha recuperado con bastante rapidez, tanto que ya ha vuelto al trabajo. Quien sí acompañó a la reina, su hijo y su nuera fue la princesa Benedicta, hermana pequeña de Margarita, quien sigue manteniendo una agenda activa dentro de la monarquía danesa.

Ni Mary ni el resto llevaban mascarillas, lo que indica que en Dinamarca las medidas de restricción contra la pandemia pueden ser más suaves. El hecho es que este verano esto fue precisamente causa de una polémica, cuando la princesa acudió con un compromiso en un acuario y prescindió de la mascarilla pese a estar rodeada de muchas personas. Eso obligó a que pidiera disculpas y subiera unas fotos en sus redes sociales demostrando que durante ese día sí había estado llevándola, pero que justo en ese encuentro «se deslizó».

Eso no significa que Mary no goce del cariño de su pueblo, al contrario, pero ella supo pedir disculpas por una acción desafortunada. Por otro lado, su suegra, la reina Margarita, confía tanto en ella que la designado como su Regente cuando ella no pueda desempeñar algunas funciones oficiales.