Los reyes de Bélgica han llevado a cabo un viaje oficial a Grecia, donde la reina Matilde ha brillado con espectaculares diseños llenos de color y guiños a la moda local.


Los reyes de Bélgica terminan hoy un viaje oficial a Grecia que ha durado tres días y en los que la reina Matilde ha lucido un vestuario espectacular. Como siempre en estas citas internacionales, los soberanos han ejercido como los mejores embajadores de su país, estrechando lazos bilaterales y haciendo negocios. Pero otro de los focos ha estado puesto en la consorte, que ha desplegado una maleta llena de glamour.

Gtres.

La pandemia había hecho que los viajes de este tipo se redujeran e incluso se cancelaran, pero una vez que se ha vuelto a dar luz verde, las diferentes Casas Reales europeas los han retomado con ganas. Ese es el caso de Felipe y Matilde de Bélgica, quienes ya el pasado febrero visitaban Omán.

Ahora ha tocado el turno a Grecia, un destino muy apetecible para conectar con la llamada ‘cuna de la civilización’. La reina Matilde ha puesto un empeño muy especial en elaborar una maleta elegante, adecuada, pero también llamativa.

Ya desde el despegue desde Bruselas acaparó la atención con un vestido plisado estampado en fucsia y naranja, a juego con su tocado. Era de Natan, la firma belga que se ha convertido en su favorita desde hace años.

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Después de aterrizar en Atenas, donde fueron recibidos por las más altas autoridades, se reunieron con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis ,y su esposa, Mareva Grabowski. Ya por la noche, Sus Majestades asistieron a un banquete ofrecido en su honor por la presidenta de Grecia, Katerina Sakellaropoulou, y su pareja, Pavlos Kotsonis, que tuvo lugar en el palacio presidencial.

La etiqueta marcaba vestido largo y grandes joyas y Matilde cumplió con creces estrenando un maravilloso vestido de tul con pedrería floral de la firma Costarellos. Un sello del diseñador griego Christos Costarellos, con el que la soberana realizaba un homenaje a la moda del país, demostrando lo bien que tenía estudiada su maleta. Este diseño costaba originalmente 2.175 euros y llegó a estar rebajado a 1.522 euros, aunque en la actualidad no se encuentra disponible.

Casa Real belga.

La reina también llevaba un broche de diamantes en cascada a modo de adorno en su recogido. Este perteneció en su día a la reina Fabiola, a quien se lo regaló en 1983 su marido, el rey Balduino, tras adquirirlo en una subasta. A su muerte, pasó a manos de Matilde.

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La segunda jornada del viaje se inició con la visita al centro de integración Adama de Atenas, donde se trabaja para la integración socioeconómica de los refugiados en Grecia. Matilde apareció con un vestido con cuello de solapa y cinturón, confeccionado en un estampado de aires orientales, tipo ikat. Una gran pamela de rafia y unos pendientes de piedras en tonos verdes de la firma Sézane completaban este look perfecto para el día.

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Desde ahí, los reyes se pusieron en marcha para continuar con una agenda cultural con el acento puesto en el glorioso pasado clásico de Grecia. Visitaron las ruinas del teatro de Thornikos, al este de Atenas, que es el más antiguo del mundo. Y luego se desplazaron hasta el cabo Sunión, a una hora al sur de la capital, donde posaron muy románticos delante de su famoso templo de Poseidón, que se alza en un idílico promontorio frente al mar.

Casa Real belga.

El día finalizó con otra gala, en esta ocasión en el Museo de la Acrópolis de Atenas. La reina Matilde volvió a brillar con un vestido largo con pedrería en un color rosa intenso. Esta vez eran los reyes de los belgas los que ofrecían la recepción para sus anfitriones.

La esposa del rey Felipe tuvo la oportunidad de admirar las espectaculares piezas expuestas, entre ellas las antiguas korés, figuras femeninas del periodo arcaico, cuya elegancia ha logrado atravesar los siglos.

Casa Real belga.

Para su último día en Grecia, esta mañana la reina Matilde se ha decantado por un primaveral conjunto de abrigo y pantalón blanco con grandes flores, rematado con una diadema rosa, con el que de nuevo ha estado perfecta. Esta vez, los reyes han visitado una estación de gas natural en Revithoussa.

La reina Matilde reapareció en público el pasado 30 de abril para asistir a la Confirmación de Isabella de Dinamarca, de la que es una de sus madrinas. Lo hacía justo a tiempo de recuperarse del Covid, del que días antes había dado positivo, aunque sin síntomas. La mejor prueba de su completo restablecimiento es precisamente este viaje a Grecia.