La segunda de los cuatro hijos de Federico y Mary de Dinamarca ha cumplido 13 años entrando en la adolescencia con gracia y naturalidad.


Isabella es la segunda de los cuatro hijos de los príncipes herederos Federico y Mary de Dinamarca y acaba de celebrar su 13 cumpleaños. Por tal motivo la Casa Real danesa ha publicado su nuevo retrato oficial, un primerísimo primer plano en el que la princesa mira a cámara mostrando sus pecas con una simpática sonrisa. Como bien afirman sus padres, Isabella ya es una adolescente y se ha convertido en una de los nietos de la reina Margarita más populares, en gran parte debido a su espontaneidad. Aquí vamos a repasar las mejores 13 fotografías de su álbum al tiempo que aprovechamos para desearle un Feliz Cumpleaños.

La princesa Isabella nació el 21 de abril de 2007 en el Rigshospitalet de Copenhague. Era la primera niña en llegar a la monarquía danesa desde su tía abuela, la princesa Ana María, en 1946. Entonces se convertía en la cuarta nieta de la reina Margarita (actualmente son ocho sus nietos) y en la tercera en la línea de sucesión al trono, después de su padre y de su hermano mayor, el príncipe Christian.

Su nombre completo es Isabella Enriqueta Ingrid Margarita y en su bautismo contó con algunas madrinas de excepción como Matilde de Bélgica y Alexia de Grecia, prima hermana de su padre. Desde muy pequeña comenzó a dar muestras de un carácter muy abierto, primero justificado por su corta edad y luego corroborado con el tiempo. Es simpática y expresiva, haciendo con ello las delicias de los fotógrafos. Durante sus primeros años tuvo como compañero de juegos infatigable a su hermano Christian, con el que se lleva poco más de un año. Más tarde se les unieron los mellizos Vincent y Josephine, para quienes ejerce de hermana mayor sin complejos.

 

Al igual que su hermano, la princesa acude a una escuela pública en Copenhague, siguiendo así una línea moderna dentro de las monarquías, donde sus miembros reciben su educación rodeado de niños de su edad y no exclusivamente en palacio. Isabella presume de ser una buena deportista, adora correr y suele jugar sin descanso en el jardín de su residencia en el complejo de Amalienborg. Hace unos días, sin ir más lejos, aparecían los cuatro hermanos saltando en una cama elástica y echando un partido de fútbol. Al igual que el resto de la familia, también adora la nieve.

Justo antes de decretarse las actuales circunstancias de confinamiento, Federico y su familia disfrutaban del esquí en la estación suiza de Verbier, donde poseen un chalet, en el que además los niños se encontraban pasando un periodo de estudios en un internado que iba a durar cuatro meses. Finalmente tuvieron que acortar su estancia y regresar a Dinamarca. Isabella seguramente ha soplado las velas junto a todos ellos. Ya son 13 años y aquella niña risueña está creciendo a pasos agigantados.