La familia real de Mónaco ha reaparecido para inaugurar un casino en Monte Carlo, aunque ha habido varias y sonadas ausencias.


La crisis del coronavirus ha hecho que se pare el mundo. La pandemia ha llegado a cada rincón del planeta, lo que ha hecho que hayamos tenido que posponer todos los planes que teníamos en mente. El virus ha provocado también que las casas reales cancelaran todas sus citas oficiales y respetar así la cuarentena que ha impuesto cada uno de sus países.

Esto es lo que han hecho la familia real de Mónaco, que ha permanecido confinada durante semanas. Sin embargo, este martes tocaba reaparecer para cumplir con una cita, la primera que hace después de varias semanas desaparecidos. Se trata de la inauguración de un nuevo casino en Montecarlo.

Se han dado cita Charlène y Alberto de Mónaco. No se han querido perder esta vuelta a la vida pública Tatiana Santo Domingo ni su marido, Andrea Casiraghi. No han estado acompañados de sus hijos, Sacha, India, ni Maximilian. Aunque viven normalmente en Londres, la familia tomó la decisión de pasar el confinamiento en Mónaco, más cerca de su familia.

Pierre Casiraghi, por su parte, ha estado solo. No ha estado acompañado de su mujer, Beatrice Borromeo, ni tampoco de sus hijos. Hay que recordar que el matrimonio reapareció a finales del mes de marzo, convirtiéndose en los primeros miembros de la familia monegasca en reaparecer públicamente. Lo hacían junto a Alberto de Mónaco en una exhibición de Ferrari por las calles de Montecarlo, coincidiendo con la fecha en la que debería haberse celebrado el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco.

No han estado junto a ellos su hermana, Carlota Casiraghi, que fue en diciembre del pasado año cuando la vimos por última vez en un evento. Esta cita fue la primera vez que la veíamos junto a Dimitri Rassam después de su boda que celebraron el pasado verano. A diferencia de sus tíos, tampoco estaba su madre, Carolina de Mónaco.

Charléne y Alberto de Mónaco han demostrado estar más unidos que nunca. No se han separado ni un momento durante esta cita en un casino de Montecarlo. De hecho, ella ha tenido que sujetarse varias veces al brazo de Alberto. La última vez que los vimos fue a mediados del mes de abril, que mostraban cómo estaban pasando el confinamiento en sus redes sociales.

El matrimonio, junto a sus dos hijos, han permanecido en su palacio de verano, Roc Agel, para pasar de la mejor manera estos días. Este lugar, construido por Raniero en 1957, cuenta con un espectacular entorno, perfecto para pasar estos días. Granja con vacas, gallinas y un huerto son algunas cosas que hacen de este lugar un lugar perfecto para estar en familia.

El matrimonio aprovechó que era el Día de Pascua para felicitar a todos a través de un vídeo donde lo vemos en el jardín del palacio. Alberto de Mónaco habló en francés y en inglés para felicitar este día a todos de pie, mientras que Charlène sentada junto a sus dos chihuahuas. Esta fue la primera reaparición que hacen después de dos meses de ausencia. De hecho, la última vez que los vimos junto a sus hijos, los mellizos Jacques y Gabriella, fue el pasado 27 de enero en el Día de Santa Devota.

Pues bien, desde este lugar de encanto donde ha pasado la familia los días de confinamiento, Alberto y Charlène le dijeron a todos: «En tiempo difíciles y complicados, queremos simplemente desearles en nombre de nuestra familia y de nosotros una feliz Pascua», dice en francés Alberto de Mónaco con el apoyo de su mujer.

A continuación, os mostramos todas las fotos de la vuelta de la familia real de Mónaco a la vida pública. Eso sí, protegidos con mascarillas para evitar los contagios: