Jacques y Gabriella, de cinco años, han participado con su padre en la recogida de basuras por la ciudad durante el Día Mundial de la Limpieza.


En estos tiempos convulsos de pandemia y demás, otras causas importantes también alzan su voz para concienciar al planeta. Una de ellas es la ecología ante la necesidad de cuidar, respetar y mantener limpio nuestro entorno por el bien del medioambiente… y de la humanidad. El pasado 19 de septiembre se celebró el Día Mundial de la Limpieza y algunos royals decidieron ponerse manos a la obra dando ejemplo en la primera línea. Nuestra Reina Sofía fue una de las adelantadas. En su caso eligió una playa de Rincón de la Victoria (Málaga), donde, armada con guante, mascarilla y bolsa de basura, se dedicó a recoger residuos de todo tipo sobre la arena. En otra latitud, el príncipe Alberto de Mónaco salía a las calles del Principado junto a sus dos hijos, Jacques y Gabriella, para hacer lo mismo…

Los pequeños, de cinco años, se sumaron a esta particular aventura bien aleccionados por su papá. Con su presencia se demostraba que no importa la edad y que es mejor empezar desde la más tierna infancia a preocuparse por nuestro habitat. En ese sentido, el monarca ejerció de ‘maestro’ con naturalidad. Vestido con camiseta y bermudas, Alberto guió a sus hijos por la ciudad en busca de esa basura que, incomprensiblemente, no había ido a parar a las papeleras, sino al suelo, a los parques y jardines…

Mientras los tres caminaban por la calle, acompañados de una comitiva de responsables y voluntarios de la iniciativa Stand Up for the Planet), iban llenando sus bolsas con los restos orgánicos y plásticos que iban encontrando, entre ellos algunas mascarillas. Los príncipes Jacques y Gabriella lucían con orgullo sus camisetas con el logo estampado del Día Mundial de la Limpieza, además de sus gafas de sol, guantes y unos atuendos cómodos e informales para ‘patear’ las calles. Esta vez su madre, Charlène de Mónaco, se quedó en casa tras haber triunfado en una épica prueba de ciclismo sobre agua entre la isla de Córcega y Mónaco.

SIEMPRE CON MASCARILLAS

El príncipe y sus hijos llevaban puestas sus correspondientes mascarillas como medida de precaución contra la Covid-19. Hay que recordar que el propio Alberto de Mónaco sufrió esta enfermedad y pudo superarla pese a su edad de riesgo (62 años) y haber padecido neumonía en el pasado. Por eso mismo, el monarca se ha convertido en un firme portavoz de la responsabilidad ciudadana contra el virus.

En este día también enseñó otra valiosa lección a sus hijos. La recogida de basura y la limpieza sirvió para llamar la atención sobre una realidad alarmante. Una imagen que en España ha tenido como gran embajadora a la Reina Sofía, que es uno de los miembros de la realeza internacional más implicados en la defensa del medioambiente. También hemos visto a Eduardo de Inglaterra y Sophie Rhys Jones, condes de Wessex, junto a sus dos hijos, limpiando una playa en su país. Al final de la jornada, después de las labores realizadas por los voluntarios en la capital monegasca y en los municipios vecinos, se recopilaron 210 kilos de desechos.