Noches de fiesta, encuentros sin mascarilla, conexiones en directo en las redes sociales… Así se divierte la hija de la infanta Elena.


El 2020 será recordado para la mayoría de españoles como el año más extraño de sus vidas. El estallido de la pandemia del coronavirus ha provocado sucesivos confinamientos, nos ha limitado a salir debido a las restricciones de movilidad impuestas en toda la geografía española. Para la inmensa mayoría de españoles ha resultado una tarea complicada trasladarse o reunirse con los amigos. No ha sido el caso de Victoria Federica. La hija de la infanta Elena puede presumir de haber disfrutado de su año más marchoso. Porque la nieta de los reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía ha tenido una clara prioridad: sacar todo el partido posible a su tiempo libre y pasárselo bien como solo ella sabe.

Su actitud, ajena a las medidas impuestas ante la crisis sanitaria, le ha costado severas críticas. Hace apenas unos días vio cómo la policía irrumpía en una fiesta donde se encontraba. Los agentes accedían a una conocida sala de fiestas Madrid pasadas las 12 de la noche, hora en la que se ha fijado el inicio del toque de queda en la capital. Al salir del local, la ‘royal’ y su novio, el Dj Jorge Bárcenas, se encontraron con la multa que le habían puesto al vehículo del joven, lo que terminó de completar su noche, llena de contratiempos.

Pero ésta no ha sido la única salida nocturna de Victoria Federica en los últimos tiempos. Sus noches de fiesta han sido numerosas… Es lo que tiene tener un novio pinchadiscos. Bárcenas trabaja en una conocida sala, por lo que a la sobrina del Rey Felipe VI le encanta acompañarlo en sus sesiones.

victoria federica
Redes sociales

En sus noches de fiesta, a Victoria Federica no solo se le olvida el horario del toque de queda. A veces comete despistes tan grandes como ponerse la mascarilla cuando se reúne con sus amigos. Y es que en otra de las fiestas a las que asistía junto a Jorge Bárcenas los asistentes no llevaban mascarilla ni tampoco se respetaba la distancia de seguridad. Las imágenes, que quedaron inmortalizadas en los stories de personas que estuvieron presentes en la fiesta, provocaba que las redes estallaran contra ella y criticaran con dureza la falta de conciencia de los asistentes en general al evento.

Pero aún hay más. Victoria Federica tampoco puede resistirse a la exposición en las redes sociales. Recientemente participaba en un directo de Instagram junto a una amiga. A sus 20 años, a la joven le gusta poner en práctica cosas tan cotidianas para las personas de su generación como hacer retransmisiones en directo. Sin embargo, no valoró que algunos usuarios quisieran preguntarle por su abuelo, el rey emérito, que abandonó España el pasado mes de agosto tras la polémica suscitada en torno a sus supuestas actividades ilícitas. En su breve puesta en marcha del ‘direct’, la joven se topó, además, con opiniones críticas hacia la Monarquía. La situación se tornó incómoda para ella y su amiga, por lo que ambas decidieron poner fin a la charla con los ‘followers’ para no aumentar la polémica.

GTRES / AC Hoteles

La última salida ‘formal’ (no festiva) de la hija de la infanta Elena tuvo lugar en el funeral de Carlos Catalán. El vicepresidente del grupo hotelero AC Hotels by Marriot desde el año 2000, fallecía a los 44 años a consecuencia de una “larga enfermedad”. Al funeral del empresario, celebrado en la capital el pasado 17 de noviembre, se esperaba a su madre. Sin embargo, contra todo pronóstico fue Victoria Federica quien acudió para dar el último adiós al directivo y mostrar sus condolencias a sus familiares. En aquella ocasión la acompañaba su amigo Tomás Páramo, un famoso ‘influencer’ que, a su vez, es íntimo de  la ‘instagrammer’ María Pombo.