La Familia Real inicia su recorrido por la aldea de Somao en las tradicionales casas de indianos y con vistas al mar.


La visita de la Familia Real a Asturias llega a su fin con la última parada en Somao, elegido el Pueblo Ejemplar de este 2020. Hasta allí se han desplazado los Reyes Felipe y Letizia y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, para entregarles su premio en una edición muy distinta a las anteriores. Todavía con la ‘resaca’ de la ceremonia de entrega de ayer y la emoción a flor de piel.

Robert Smith / Limited Pictures

Una versión algo más reducida de lo habitual, pero que no ha echado atrás la ilusión de los paisanos orgullosos de su aldea. El jurado de la Fundación Princesa de Asturias ha tenido en cuenta como siempre criterios de autenticidad, sostenibilidad, belleza y tradiciones. Somao está enclavada en el bajo Nalón, en una comarca de transición entre áreas rurales y urbanas, dentro del concejo de Pravia. Con unos 300 habitantes, tiene en uso unas 400 hectáreas de monte y varios pastizales, que son una importante fuente de ingresos para el pueblo. Y además presume de unas impagables vistas al mar, antes las cuales los Reyes y sus hijas han podido respirar aire puro y disfrutar de un evento muy querido por el contacto directo que supone con los asturianos.

Tierra de emigrantes, el pueblo también acoge un buen número de casas de indianos. Y en una de ellas, llamada Villa Radis, han iniciado la visita la comitiva real. Allí han recorrido sus interiores perfectamente conservados y bonitos sus jardines. Después se han trasladado a otras residencias famosas del lugar, a La Casona y a Villa Nocéo, donde han saludado a sus propietarios, que les han mostrado sus hogares con todo el cariño.

UN RECORRIDO CON DISTANCIAS, PERO MUY CARIÑOSO

El público estaba más restringido debido a las medidas de seguridad contra el virus y por eso nos hemos quedado sin las imágenes que caracterizan estas visitas: el cara a cara con la gente, los gestos de cariño, los saludos y el intercambio de alguna anécdota… De todas formas, sí han podido conocer La Cuadrona, que acoge una colección de arte contemporáneo asturiano, objetos etnográficos y carteles de cine. Los Reyes han paseado por las calles hasta el punto en el que han descubierto la placa conmemorativa como Pueblo Ejemplar. Leonor ha sido la encargada de descubrir la cortina. También han parado en unos puestos donde unas mujeres les han mostrado sus labores de costura y otras artesanías. No se han ido de vacío: les han regalado un mantel, dos mandiles y unos objetos realizados en fieltro.

Una vez llegados al parque del pueblo ha tenido lugar el acto institucional. La Princesa Leonor se ha situado frente al micrófono para dirigir a los presentes un nuevo discurso marcado por la responsabilidad en una época difícil. Sus padres y su hermana la han aplaudido muy orgullosos. El público, muy reducido por motivos de seguridad, escuchaba desde cuadrados señalados en la hierba, separados a una adecuada distancia unos de otros. El Rey Felipe ha puesto fin al acto con otro discurso.

Robert Smith.

El último tramo de la visita ha seguido en tono relajado. La Familia Real ha conocido otros puntos de Somao y a sus gentes. Se han encontrado con un grupo de escolares del pueblo que les han dado flores de papel a Leonor y Sofía; han entrado en la iglesia de Santa Eulalia de Mérida, su patrona, a cuya salida habían dispuesto dos alfombras de sal, una de de las cuales reproducía una foto de los Reyes y sus hijas…

Los Reyes y sus hijas han finalizado el recorrido en la Casa Amarilla, un palacete desde cuya balconada principal se han asomado las hermanas y la Infanta nos ha saludado. Este año la Familia Real no podrá compartir la habitual comida con los vecinos del pueblo. Tiempos de la Covid-19 que ha transformado todo el programa de los Premios Princesa de Asturias, aunque en esencia hayan sido los mismos. Excelencia y emoción. Desde Somao y mirando al mar, los Reyes y sus hijas han dicho un «hasta luego» a Asturias y esperando tiempos mejores…