La Reina Letizia se encuentra en Nuakchot «para iniciar allí un viaje de Cooperación en el que conocerá el trabajo que la Cooperación Española desarrolla en Mauritania» en diferentes áreas. Mientras tanto, el Rey Felipe se ha ido a los toros. El monarca ha acudido a Las Ventas para presidir la tradicional corrida de la Beneficencia de la Feria de San Isidro, una de las corridas más importantes dentro del marco taurino. Durante la tarde, Morante de la Puebla, Emilio de Justo y Ginés Marín, lidiarán toros de la ganadería de Alcurrucén. Felipe ha llegado a Las Ventas unos minutos de que diera comienzo la corrida de toros y a las puertas le esperaba Isabel Díaz Ayuso, la Presidenta de la Comunidad de Madrid; y José Luis Almeida, el alcalde de Madrid. El Rey llegaba completamente impecable y se daba un baño de masas a su salida del coche oficial, donde decenas de personas le esperaban para vitorearle, aplaudirlo y gritar «viva el Rey».

Rey Felipe
Robert Smith

Tras los saludos oficiales, el monarca ha puesto rumbo a su palco real, donde ha disfrutado de esta corrida. A pesar de que la Familia real es una gran amante del mundo del toro, no se ha visto por las inmediaciones de Las Ventas a la infanta Elena o Victoria Federica, que son dos de las seguidoras más fieles. De hecho, durante la Feria de San Isidro han acudido a diferentes lidias. Son uno de los rostros más habituales en este tipo de fiestas taurinas. Sin embargo, en esta ocasión no han sido vistas.

El Rey Felipe ha regresado a los toros después de más de dos años sin hacerlo

Esto ha supuesto el regreso del Rey Felipe a los toros tras más de dos años sin pisar una plaza por culpa de la pandemia provocada por el coronavirus. No lo hacía desde la Corrida de Beneficencia de 2019. A pesar de que su padre, Don Juan Carlos, y su hermanas son más afines a este tipo de espectáculos, él no suele acudir a la plaza a no ser que sea un acto oficial y esté marcado en su agenda.

Rey Felipe
Robert Smith

Los orígenes de la Corrida de la Beneficencia se remontan a la época de Felipe II, cuando el Rey dispuso que cada año se celebrase un festejo taurino cuya recaudación se destinaría al Hospital General, que atendía a enfermos cuya pobreza les impedía costear cualquier tratamiento. Tras diversas vicisitudes a lo largo de la historia, la primera Gran Corrida Extraordinaria de la Beneficencia tuvo lugar en 1856. Desde entonces, esta cita es una de las más destacadas del calendario taurino. E la tarde de este miércoles, Las Ventas se han vuelto a engalanar para recibir al monarca y a los amantes del mundo del toro.