Los Reyes Felipe y Letizia presiden la recepción de la Fiesta Nacional más austera hasta la fecha, aunque también emotiva.


La Fiesta Nacional culmina este año como antes de la pandemia, con una recepción en el Palacio Real y el habitual besamanos. Eso sí, los Reyes Felipe y Letizia en lugar de dar la mano a los invitados, han optado por el saludo gestual, una inclinación de cabeza o una mano llevada al corazón… Y siempre con la mascarilla puesta.

La diferencia ha sido una reducción muy significativa de personas, quienes han desfilado ante los monarcas con una rapidez inusitada. Solo diez minutos ha durado el paso, tan veloz y parco como nunca antes habíamos visto.

Robert Smith.

Los Reyes han recibido a una representación de la sociedad de todos los sectores, si bien bastante más austera que en ediciones anteriores, en las que se llegaba a superar el millar de personas. Esta vez han asistido unas 200 personas.

Entre ellos ha destacado la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ya les había acompañado en la tribuna durante el desfile militar. Este año no ha acudido con su esposa, Begoña Gómez, como otras veces, quien siempre lograba sorprender con looks modernos. Tras él iba el resto del gabinete ministerial. Y después los demás invitados.

Robert Smith.

Antes de eso nos hemos fijado en un gesto de la Reina Letizia, quien estaba al lado del Rey Felipe, ambos situados de pie en el centro del Salón del Trono, para ir saludando a todos los presentes. Ha mirado hacia abajo, con actitud algo pensativa, mientras sus manos permanecían cruzadas por delante. Por cierto, llevaba su anillo dorado de Karen Hallam, que le regalaron sus hijas hace un par de años y que apenas se quita. Un detalle lleno de emotividad.

Este año la Princesa Leonor ha causado baja por primera vez en la Fiesta Nacional y, sin duda, la habrán echado mucho de menos. La heredera lleva fuera de casa desde el pasado 30 de agosto, a causa de sus estudios de Bachillerato en Gales, y seguro que están deseando reencontrarse. Pero ya falta nada, en apenas unos días…

Doña Letizia pronto ha salido de su estado de ensimismamiento para iniciar el (animado) desfile de invitados. No ha habido espacio ni tiempo para intercambiar alguna palabra o anécdota. Este año tampoco hemos podido disfrutar de la presencia de ‘celebrities’ de diferentes ámbitos, como Isabel Preysler, David Bisbal, Ana Rosa Quintana y otro buen número de rostros famosos que suelen acudir a esta cita.

Tras el besamanos se ha celebrado un encuentro en los salones palaciegos, con los invitados de pie y siempre con mascarilla. Se ha prescindido del cóctel de otras ediciones y también de los habituales ‘corrillos’ en los que periodistas y personalidades comentaban la actualidad y que siempre solía ser fuente de informaciones y chascarrillos.

Una vez finalizada la recepción, todos se han marchado a casa, pero al menos con la satisfacción de haber podido celebrar una festividad tan importante como la Fiesta Nacional, o la Hispanidad, en unos momentos muy reivindicativos de nuestra cultura y nuestro legado allende fronteras.