La abuela de Letizia, fallecida este martes a los 93 años, no se libró de estar envuelta en alguna controversia.


La muerte de Menchu Álvarez del Valle ha supuesto un duro varapalo para la Reina Letizia, que ha perdido a su abuela paterna este martes. Su fallecimiento deja desolada a la monarca, que estaba muy unida a ella. Fue una abuela diferente, distinta a los demás. Su figura la marcó profundamente. Carismática e independiente, Menchu destacó en su faceta profesional como locutora radiofónica: es una de las voces más populares de la radio en Oviedo. Su figura marcó tanto a su nieta que, tras finalizar la enseñanza secundaria, esta decidió seguir sus pasos en el mundo de la comunicación y licenciarse en Periodismo.

Lo que nunca imaginó la monarca es que su abuela estaría envuelta en alguna polémicas. Y es que además de las polémicas protagonizadas por Henar Ortiz, que se ha declarado abiertamente antimonárquica a pesar de que su sobrina encabeza esta institución, la matriarca del clan Ortiz se ha visto envuelta en controversias. Una de ellas se produjo en el año 2012, cuando tuvo que acudir a declarar los juzgados, ya que fue acusada de insolvencia punible junto a sus hijos Jesús Ortiz -padre de Letizia- y Henar Ortiz.

El día que la abuela de la Reina fue imputada

Su imputación en los juzgados de Cangas de Onís por un supuesto delito de insolvencia punible tenían que ver con un asunto de alzamiento de bienes en el que también estaban acusados el padre de la Reina y su tía. En el juicio, todo ellos alegaron que habían pedido una hipoteca inversa de la casa de Menchu para pagar una deuda familiar con la entidad Banif por valor 135.000 euros. Explicaron que nunca tuvieron intención de evitar que la acreedora -y denunciante- Sandra Ruiz pudiera embargar sus bienes.

Por suerte, el entuerto terminó de la mejor manera. El Juzgado número 2 de lo Penal de Oviedo dio la razón a la familia de Letizia. «El pago en parte de las deudas, otorgando preferencia a unos sobre otros, impide apreciar el ánimo defraudatorio general, que es el que da vida al tipo penal estudiado», decía la sentencia. Aquello supuso un alivio para la reina, a quien no le resultó nada agradable ver a su abuela, su padre y su tía acudir a los tribunales.

GTRES

En relación a aquel juicio, Menchu Álvarez del Valle siempre se mostró tranquila. Nunca hizo declaraciones sobre este asunto, pero lo cierto es que no tenía nada que ocultar. Aunque discreta en lo concerniente a la Familia Real, la asturiana no tenía pelos en la lengua. Por eso, cuando le preguntaron cómo vivió la irrupción de su nieta en la monarquía no tuvo reparos en reconocer que no fue tarea fácil.

«Amo la libertad y la intimidad y aquello fue una avalancha de gente, de curiosidad, de fotógrafos. Además ocurrió en el último año de vida de mi marido», confesaba en el año 2018 durante unas charlas en la Casa de la Cultura de Ribadesella. «Aquello parecía una romería. No fue fácil. Se llegó a decir que un helicóptero pasaba una vez al mes sobre mi casa para tirarme el dinero que mandaba mi nieta. Tuvimos que poner una valla porque se metían hasta la ventana de la cocina». También aseguraba entonces que valoraba por encima de todo su independencia y la intimidad de su hogar. Y que de vez en cuando los Reyes y sus hijas iban a visitarla en la más estricta privacidad.

Una extensa carrera profesional en la radio asturiana

Uno de los últimos actos públicos de Menchu tuvo lugar en el año 2019, cuando se le otorgó el Premio de Honor que concede la Asociación Clúster de la Industria Creativa, Cultural y Audiovisual de la región (ACICCA). Ese mismo año la vimos asistir a los Premios Princesa de Asturias para acompañar a su hija y arropar a su nieta la Princesa Leonor en la lectura de su primer discurso.

Jubilada desde el año 1990, sus inicios profesionales se remontan a 1947, año en el que entró en Radio Oviedo. También trabajó en La Voz del Principado, Radiocadena Española y posteriormente en Radio Nacional de España. Durante 42 años trabajó como locutora de sus propios espacios radiofónicos, como los programas «Coser y cantar» o «Rumbo a la gloria». Durante su carrera recibió varios galardones. El último de ellos fue el Premio Nacional de Radio que se le otorgó en 2013 junto a su hermana Mari Sol, Doctora por la Universidad Complutense de Madrid y también periodista radiofónica.