Los Reyes Felipe y Letizia han sorprendido a los viandantes de Santa Cruz de La Palma horas antes de presidir un homenaje oficial al pueblo de la isla.


Los Reyes Felipe y Letizia ya están en La Palma. Sus Majestades tenían programada su visita para asistir al Homenaje a la Ejemplaridad al Pueblo de la isla a raíz de la erupción del volcán de Cumbre Vieja. Pero no se han querido limitar simplemente a este acto oficial, previsto para las seis de esta misma tarde, y se han mostrado casi como dos turistas más.

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Los Reyes han aprovechado su poco tiempo libre para bajar a la calle y mezclarse con su gente después de tantos meses en los que sus vidas han dado un vuelco a causa de esa catástrofe natural.

Vestidos de manera casual, los dos con vaqueros, se han dado una vuelta por la ciudad de Santa Cruz de La Palma, dejándonos unas bonitas imágenes de su lado más relajado.

La Reina Letizia lucía una blusa blanca con mangas abullonadas de Uterqüe, que ya le habíamos visto con anterioridad, unos ajustados jeans de Liu Jo y un bolso blanco de  de Carolina Herrera (que también tiene en color rosa). Y el Rey Felipe llevaba puesta una camisa de florecitas y una cazadora por la cintura cerrada con cremallera.

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El monarca hace apenas unas horas que llegó a España procedente de Chile, adonde viajó para asistir a la toma de posesión de su nuevo presidente, Gabriel Boric. Desconocemos si le ha afectado mucho el ‘jet lag’.

Lo cierto es que pocas veces tenemos oportunidad de ver a los Reyes disfrutando de estos momentos menos encorsetados, no sujetos a estrictos protocolos, aunque tampoco podemos obviar que no son dos personas ‘normales’.

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Su presencia en las calles de la localidad ha llamado notablemente la atención de aquellos con los que se han cruzado, con algunos de los cuales han llegado a intercambiar unas cordiales palabras.

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Los Reyes también se han parado a ver algunos escaparates de centro y han saludado a los dueños de las tiendas. Unos preciados momentos en los que reconocer a los palmeros por su enorme entereza durante sus días más difíciles.

Don Felipe y Doña Letizia volvían a pisar La Palma seis meses después de su anterior visita, cuando acudieron a la isla solo cuatro días de iniciada la erupción para prestarles su apoyo moral. Dijeron que no les olvidarían y hoy lo han cumplido.