Poco a poco se está volviendo a la normalidad en los Premios Princesa de Asturias de este año y en SEMANA te contamos qué cambios habrá en esta edición.


Era vox populi que tarde o temprano la Princesa Leonor debía volver a sus quehaceres. A pesar de que la heredera marchó a Gales hace unas semanas para estudiar en el internado, pronto deberá de volver a España para presidir los Premios Princesa de Asturias de este año. La entrega está prevista para el día 22 de octubre y se espera que ella sea quien presida la ceremonia junto a sus padres, siendo mucho mayor el aforo que el permitido el pasado año. Volverán una vez más a sus orígenes y de nuevo estarán en el Teatro Campoamor, aunque no podrán ocupar todas las butacas sino que de nuevo habrá un máximo de público. En concreto, será un 60 % el permitido y todos los presentes deberán portar mascarilla y guardar la distancia de seguridad, una norma que ninguno de ellos puede saltarse.

© Casa de S. M. el Rey

La Princesa Leonor debe cumplir con este compromiso y es que sus estudios deben ser compaginados con sus labores institucionales en nuestro país. Además, cabe señalar que justo en la semana en la que la Princesa Leonor debe estar presente aquí para los premios, ella tiene vacaciones escolares, por lo que ni siquiera tendrá que justificar su ausencia. Además, la hija mayor de los Reyes volverá a ver cómo en cierto modo vuelven algunas características de la entrega de premios que ella conoció antes de la pandemia. El concierto que tiene lugar un día antes de la ceremonia volverá a celebrarse en el Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo, un paso que celebrarán muchos asistentes, ya que el año pasado fue imposible que se hiciera debido a las cuestiones sanitarias. No obstante, a esta actuación no suelen acudir ni la Princesa Leonor ni la Infanta Sofía, lo que lleva a pensar que en esta ocasión tampoco será diferente.

© SEMANA.

Las hermanas están distanciadas desde que la Princesa Leonor puso rumbo Gales. No ha sido fácil para la Infanta Sofía adaptarse a esta nueva vida, pero su familia se ha volcado en ella para que la transición sea lo más fácil posible para ella. Así lo demuestran las imágenes exclusivas que hace tan solo unos días vieron la luz en SEMANA, ya que en ellas te descubrimos cómo la joven había pasado unos días con su abuela, Paloma Rocasolano. Fueron a pasear escondidas bajo su mascarilla y una gorra, intentando evitar ser reconocidas por los viandantes que pasaban por su lado.

El papel de la Infanta Sofía a partir de ahora

Desde SEMANA nos pusimos en contacto con Jaime Peñafiel y Pilar Urbano sobre los posibles cambios que podría traer a la vida de la Infanta la marcha de su hermana. Ambos expertos en Casa Real fueron claros. «La Infanta Sofía se queda sola con la marcha de su hermana…se ha liberado de su presión (…) Sofía es la segunda del matrimonio y me imagino que ahora sustituirá a Leonor, aunque no en los actos institucionales porque para eso está ella. Ella no tiene ningún papel institucional», dijo Peñafiel a este medio. Eso sí, él considera que, de algún modo, seguirá estando en la sombra y que estar más presente que antes no significará que podamos conocer nuevas facetas de la joven. No comenzará a ser protagonista y su rol será parecido que el mantenido hasta ahora. Una opinión que se asemeja a la que nos ofrece Pilar Urbano, una de las periodistas que más sabe sobre Casa Real. «La Infanta no desaparece, habrá actos a los que acuda, pero se cuidará que ella ahora no eclipse la ausencia de su hermana (…) Habrá actos de la Corona donde ella también asista, pero como Infanta de España. No la esconderán», explica.

GTRES

Sobre el rol que desempeñará la Infanta Pilar Urbano profundiza. «Ella seguirá su curso y seguirá con sus amistades y con su vida bastante libre. Se ve que es una adolescente que tiene personalidad, tiene unos rasgos de identidad más parecidos a su tía Irene de Grecia cuando era jovencita (…) Se nota que no le tiene la menor envidia a su hermana y tampoco a la presión que le va a tocar», comenta la escritora.