La reina de Inglaterra aprovecha al máximo el tiempo y está feliz por poder pasar más tiempo con su marido, el duque de Edimburgo.


La emergencia sanitaria a la que se está enfrentando el mundo está dejando situaciones que no vamos a poder borrar de nuestras retinas. La pandemia está afectando a miles de familias, incluidas las de las diferentes Casas Reales. En el caso de la Familia Real Británica, estos se han tenido que adaptar al panorama actual y ha provocado que la reina Isabel II haya tomado la histórica decisión de tomarse un descanso y dejar su agenda pública en blanco hasta dentro de unos meses.

La monarca se encuentra confinada en el castillo de Windsor junto a su marido, el duque de Edimburgo, y aunque está encerrada en casa continúa ejerciendo sus labores reales y permanece en permanente contacto con el primer ministro británico, Boris Johnson, así como con las distintas autoridades sanitarias. Pero, ¿qué hace la reina además de todo esto?

Feliz por poder pasar más tiempo con su marido

A pesar de la trágica situación por la que está pasando Reino Unido (cuenta con 240 mil casos confirmados y 34.466 fallecidos), la reina no se ha quejado en ningún momento por estar encerrada en casa. Isabel II está muy feliz por poder pasar más tiempo con su marido, puesto que habitualmente, y debido a su apretada agenda, no suelen coincidir mucho, tal y como ha confesado una fuente cercana a la Casa Real a la versión británica de ‘Vanity Fair’. «Cenan todas las tardes juntos y ella pertenece a esa generación de personas que se arreglan para cenar», comenta.

Asimismo, la monarca aprovecha al máximo el tiempo y antes de cumplir con sus deberes como Jefa del Estado, sale a montar a caballo para distraerse. La reina de Inglaterra está ansiosa por volver a a la normalidad, a pesar de que es consciente de que ante la gravedad del asunto debe cumplir con todas las medidas de prevención para evitar que el virus se propague.

Así, Isabel II permanecerá confinada en su residencia de Windsory no regresará al Palacio de Buckingham, puesto que este verano, por primera vez en 27 años, no estará abierto al público. Además, también renunciaría a sus tradicionales vacaciones en el castillo de Balmoral, en Escocia.

De la misma forma, tal y como confirmó su nieto, el príncipe Guillermo, hacen videollamadas de forma constante con ellos para saber cómo se encuentran. El duque de Cambridge también confesó que estaban muy pendientes de la salud de sus abuelos debido a la pandemia y a que pertenecen al grupo de alto riesgo.

Frustrada por la cancelación de Trooping the Colour

El medio británico también asegura que la reina se mostró muy frustrada por la cancelación del ‘Trooping the Colour’, el tradicional desfile militar en honor a su cumpleaños que no se pudo celebrar como medida de protección de la población. El año pasado, Meghan Markle escogió este evento para reaparecer públicamente tras su baja maternal. Sin embargo, el pequeño príncipe Louis le robó todo el protagonismo con su primera aparición oficial junto a toda la familia en el balcón real. Cabe recordar que el «Trooping the colour» de 2018 se eligió como la primera aparición en un acto oficial de Markle y el príncipe Harry como marido y mujer.

Discursos a la nación durante el confinamiento

Además, durante este tiempo también ha vivido otro momento histórico. La reina Isabel II se ha dirigido a la nación en dos ocasiones. La primera para mandar un mensaje de esperanza y de apoyo a toda la población debido a la crisis sanitaria que están viviendo; y en segundo lugar, pronunció un discurso para conmemorar el 75 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial. En este último, la madre del príncipe Carlos tuvo muy presente a su progenitor, el rey Jorge VI, quien se encargó de anunciar el fin del conflicto bélico a través de la radio.

A pesar de que se trata de un hecho insólito, lo cierto es que no es la primera vez que la monarca toma esta decisión de dirigirse a su pueblo más allá de su tradicional discurso de Navidad. También lo hizo con motivo de la Guerra del Golfo, para hablar de la muerte de su madre, compareció tras la muerte de Diana de Gales y por su jubileo de diamantes.