Brindis, lágrimas, discursos... los 15 miembros de su equipo fueron citados en el hotel The Goring de Londres.


El Megxit llega a su fin. Meghan Markle y el príncipe Harry cerraron su agenda oficial el pasado lunes durante el Día de la Commonwealth en la Abadía de Westminster, pero tenían previsto un encuentro privado muy especial con el equipo que conforma su oficina. Un almuerzo que se desarrolló el pasado jueves en un exclusivo hotel de la capital inglesa donde no faltaron lo momentos emotivos. El próximo 31 de marzo se cierra un proceso histórico en la Corona Real británica, los duques de Sussex se independizan de la primera línea de la realeza europea.

Brindis, lágrimas, discursos… los 15 miembros de su equipo fueron citados en el hotel The Goring, según ha confirmado el portal ‘Page Six’. Se trata de unos de los establecimientos más exclusivos y glamourosos de Londres. Cuenta con cinco estrellas y se sitúa muy cerca del Palacio de Buckingham. Su restaurante es conocido por su cocina gourmet y es uno de los preferidos por la reina Isabel II.

El restaurante, Siren, ofrece una propuesta gastronómica al más puro estilo ‘british’. Este establecimiento está liderado por el chef Nathan Outlaw y presenta un amplia propuesta de productos que llegan directamente desde los mercados de Cornualles: langosta, salmonete, rape… Allí todos disfrutaron de un suculento banquete que concluyó en un brindis por el equipo. Tanto Meghan como Harry quisieron agradecerles su trabajo. Uno de los momentos más emotivos del almuerzo que terminó en lágrimas por parte de algunos empleados.

Tanto Meghan como Harry fueron vistos saliendo del exclusivo hotel tras el almuerzo, pero no existen documentos gráficos. Meghan con un abrigo en color camel y unos zapatos de tacón de Aquazzura. Una fuente ha confirmado al citado medio que la cena tenía como único fin despedirse del equipo y agradecer su trabajo.

Una discreta despedida

Si en anteriores ocasiones habían tenido detalles con el personal como organizar divertidas fiestas con pizzas o contratar carritos de helados, ahora les han reunido en un lugar especial, estrechamente ligado a la familia real. En este hotel, Kate Middleton pasó su última noche de soltera. «Meghan y Harry querían mostrar su agradecimiento porque saben lo duro que todos han trabajado», confirmaba una fuente.

Tras anunciar su firme decisión de independizarse de la Corona británica, Harry y Meghan confirmaron que cerrarían su oficina del Palacio de Buckingham, entre los afectados por los despidos se encuentra la secretaria privada de la pareja, Fiona Mcilwham. El príncipe Harry ha ultimado sus reuniones para planificar su futuro trabajo en el Reino Unido, según ha detallado ‘The Telegraph’.

Los últimos días han sido especiales para el matrimonio repletos de acontecimientos y significativas despedidas. El pasado sábado acudían al mítico Royal Albert Hall de Londres con motivo del Festival de Música Mountbatten. Como dos auténticas estrellas, se convirtieron en los protagonistas de una noche para el recuerdo. La pareja recibió una gran ovación y un largo aplauso después de que tomaran asiento en el icónico teatro londinense. 

Comienza una nueva vida para los duques de Sussex lejos de Reino Unido. La pareja ha fijado su residencia en Canadá donde ha permanecido viviendo los últimos meses junto a su hijo Archie. El matrimonio ha elegido como hogar una lujosa mansión, valorada en unos 15 millones de euros, ubicada en la isla de Vancouver. Existen muchas incógnitas respecto a su futuro, uno de los temas más recurrentes es el referente a su seguridad y quién sufragará los costes de su protección cuando su oficina eche por completo el cierre. Y es que el próximo 31 de marzo, el ‘Megxit’ llega a su fin, y los hasta ahora ‘royals’ deben afrontar nuevo retos personales y profesionales.