El príncipe Guillermo y Kate Middleton finalizan su estancia en Jamaica con una cena de gala, en la que la duquesa deslumbra con tul y joyas de una auténtica reina.


El príncipe Guillermo y Kate Middleton culminaron el quinto día de su gira caribeña por todo lo alto. Cumplían su estancia en Jamaica y el Gobernador del país quiso agasajar a los enviados de la reina Isabel II con una cena de gala celebrada en King’s House, su residencia en Kingston. Fue la mejor oportunidad para la duquesa de Cambridge de lucir su mejor versión.

Cuando Kate apareció con un vestido de tul en verde esmeralda, con los hombros al descubierto y la falda voluminosa con cola, la joven era la viva imagen de una princesa de cuento. Era de la firma de Jenny Packham, una de sus favoritas, de la que ya lució un llamativo modelo rosa para finalizar la primera parte de este viaje en Belice. Este diseño verde parece estar customizado para ella y costaría más de 4.500 euros.

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También la acompañaban unas joyas muy especiales: unos pendientes de diamantes y esmeraldas y un brazalete prestados por su abuela, la soberana, pertenecientes al Tassel Parure. Solo le faltaba el collar. Además lucía la condecoración de la Orden de la Familia Real, que Isabel II le entregó en 2019 y que lleva su retrato pintado y solo se entrega a las mujeres de su dinastía.

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Esto confirma a Kate Middleton como su gran embajadora ahora que ella no puede viajar y prefiere llevar un ritmo de agenda más tranquilo dados sus casi 96 años de edad.

El príncipe Guillermo y Kate finalizaban aquí sus dos días de visita en Jamaica, en los que los hemos visto hacer de todo: visitaron el pueblo de Bob Marley, mítico inventor del estilo musical reggae, tocaron los bongos, jugaron al fútbol, montaron en un trineo de bobsleigh, acudieron a una escuela infantil… Un sinfín de actividades para las que ambos han desplegado toda su energía y la mejor de su disposición.

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También se han encontrado algunas voces críticas en el camino. El pasado colonial del Imperio Británico ha sido el tema más escabroso. Numerosos grupos políticos se han manifestado en contra de esta visita e incluso entre sus supuestos abogan por hacer un referéndum para abolir la monarquía. Piden una disculpa pública por parte de la Corona británica y que paguen millones en reparar el daño.

Los duques de Cambridge han asumido perfectamente estas críticas en pleno siglo XXI y así lo manifestó el propio príncipe durante su discurso en esta cena refiriéndose al «profundo dolor» causado por esta «atrocidad espantosa», concluyendo que «la esclavitud fue abominable y nunca debería haber sucedido».

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Kate Middleton estaba encantada y se las escuchó decir: «Ha sido estupendo, me hubiera gustado quedarme más. Estamos tentados por las playas, un paisaje extraordinario. La próxima vez tenemos que venir con los niños. El país es precioso y solo hemos visto la superficie. Ha sido muy corto».

Los duques de Cambridge emprenden rumbo desde Jamaica hacia Las Bahamas, donde finalizarán este tour por el Caribe el sábado 26 de marzo. Aún les quedan unos días para seguir disfrutando de un intenso viaje con el que representan a la reina Isabel en el año de su Jubileo de Platino.