La reina de Inglaterra ha querido tener muy presente a su marido, el duque de Endimburgo, en su discurso de Navidad.


Isabel II está a punto de cerrar uno de los años más difíciles y polémicos de su vida tras la decisión de los duques de Sussex de dar un paso atrás en la familia real, además del azote de la pandemia que la ha tenido aislada junto al duque de Edimburgo en el Castillo de Windsor. Así, la reina de Inglaterra se ha dirigido a la nación en su tradicional discurso de Navidad para felicitar las fiestas a los británicos y darles un soplo de esperanza de cara al 2021.

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El día de Navidad a las tres de la tarde, la reina de Inglaterra pronunció su discurso haciendo hincapié en que el 2020 ha sido un año en el que se ha mantenido alejada de la agenda, a pesar de que ha estado presente en todo momento para permanecer cerca de todos los británicos. «Mi familia y yo hemos estado inspirados por todas las historias de la gente que ha ejercido de voluntaria en todas las comunidades y ha ayudado a los más necesitados», explicó la soberana.

«En Reino Unido, así como en todo el mundo, las personas han hecho frente a los retos y dificultades de este año. Esto me llena de orgullo. Particularmente, me gustaría tener unas palabras de agradecimiento a los jóvenes por el papel tan fundamental que han jugado», aseguraba.

Por otro lado, la reina de Inglaterra también le dedicó unas palabras a todas aquellas personas que han perdido a un ser querido en este año tan terrible. «Para muchos, este año estará teñido de tristeza. Unos lamentarán la pérdida de alguna de las personas que más querían, mientras que otros echarán de menos a sus amigos y familiares al estar lejos de ellos como precaución cuando lo único que realmente queremos todos en estas fechas es un abrazo o que nos den la mano. Si eres uno de ellos, que sepas que no estás solo y que mis condolencias y oraciones están contigo», insistía la madre de Carlos de Inglaterra.

Palabras de aliento para los sanitarios

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Al igual que hace unos meses cuando se dirigió de nuevo a la nación (de forma extraordinaria), la reina Isabel II ha tenido muy presente en su discurso a todas aquellas personas que han luchado en primera línea contra el coronavirus. Aunque especialmente, ha tenido muy presente a las enfermeras. «Este año hemos celebrado el día internacional de las enfermeras y hemos homenajeado así el 200 aniversario del nacimiento de Florence Nightingale. Estas pioneras, como también Mary Seacole, encendieron un faro de esperanza en el mundo», comenzó a narrar.

«Hoy nuestros trabajadores que han estado en primera línea siguen alimentando esa llama por nosotros, apoyando los increíbles logros de la ciencia moderna. Les debemos muchísimo. Seguimos siendo inspirados por la gratitud y la amabilidad de extraños incluso en las noches más oscuras. Tenemos las esperanzas puestas en que volvamos a resurgir», finalizaba y deseaba unas felices fiestas a los británicos.

El duque de Edimburgo, muy presente

Lejos de sembrar la polémica como ya hizo el año pasado en su discurso a raíz de la ausencia de los duques de Sussex en las imágenes que presiden su discurso de Navidad, en esta ocasión, la reina de Inglaterra ha querido tener al duque de Edimburgo muy presente. Así, tan solo un retrato de su marido estaba en la mesa desde la que ha pronunciado el discurso, un claro homenaje después de que este cumpliera 99 años hace tan solo unos meses.

Este es el tercer discurso que la reina de Inglaterra dirige a la nación en este año tan complicado. Hace unos meses, Isabel II se vio obligada a pronunciarse acerca de la pandemia. Por entonces, la monarca trasladaba un mensaje de ánimo a los ciudadanos y apelaba a la disciplina y al orgullo del pueblo británico a la hora de hacerse frente a la enfermedad. «Espero que en los próximos años, todos podamos sentirnos orgullosos de cómo respondimos ante este desafío. Todo para que los que vengan después de nosotros puedan hablar de lo fuerte que fue esta generación. Con todos los atributos que caracteriza al país: disciplina, tranquilos rasgos resolutivos, el buen humor y compañerismo», expresaba.