Una nueva decisión de la exactriz y del príncipe Harry ha provocado un nuevo quebradero de cabeza a la monarca.


No hay tregua en la Familia Real Británica. Cuando las aguas parecían calmadas tras el acuerdo al que habían llegado la reina Isabel II con los duques de Sussex, aparece una nueva polémica alrededor del príncipe Harry y Meghan Markle que le provoca un nuevo quebradero de cabeza a la monarca.

A pesar de mostrarse muy feliz tras zanjar el «Megxit», hace unas semanas la montarla le lanzó una petición a su nieto y a la exactriz para que ambos estén presentes en una de las citas más tradicionales del país. Isabel II pidió a los duques de Sussex que estuvieran presentes en el evento del día de la Commonwealth (que tendrá lugar el 9 de marzo) y que aparquen su por unos días su nuevo estilo de vida alejados de la realeza para que acudan a este simbólico acto. Sin embargo, la decisión del matrimonio ha provocado un nuevo disgusto a la reina de Inglaterra.

Harry y Meghan han aceptado la petición y estarán presentes en el acto, pero no viajarán a Londres con el pequeño Archie. El hijo de los duques de Sussex permanecerá en Canadá con su nanny y con Jessica Mulroney, íntima amiga de la actriz. Esta decisión ha provocado un profundo malestar en la monarca, y en su marido, el príncipe Felipe, puesto que esta ha mostrado su enfado por no ver al bebé desde su bautizo, tal y como informa Sunday Times.