El príncipe Harry y Meghan Markle han tenido que viajar como el común de los mortales en un avión comercial, después de la polémica de su jet privado


El príncipe Harry y Meghan Markle han iniciado un periplo por Sudáfrica, haciendo su primera parada en Ciudad del Cabo. Un viaje que ya estaba programado en su agenda, pero que ha tenido que sufrir una modificación a golpe de escándalos. El hecho de que el nieto pequeño de la Reina Isabel II vuele en jet privado ha sido tan criticado en Reino Unido, que ahora los duques de Sussex deben salvar las largas distancias como el común de los mortales: en aviones comerciales y sin lujos innecesarios. Sin embargo, esto conlleva imprevistos.

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Como suele ser habitual en muchos vuelos y no supone un drama mayor para el común de los pasajeros, el vuelo en el que viajaban el príncipe Harry y Meghan Markle ha llegado a su destino con retraso. Algo que seguramente ha provocado que en la mente del príncipe pase la idea de que en jet privado se viaja mejor, sin imprevistos y sin compartir espacio con extraños.

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Por el momento no se han dado a conocer los motivos por el que el avión, de British Airways procedente del aeropuerto británico de Heatrow, ha llegado con retraso a Ciudad del Cabo. Aterrizó sobre las 11 de la mañana, aunque se le esperaba antes.

Aun así, la agenda oficial que tienen prevista cargada de actos públicos no sufrirá modificaciones. Y es que por delante les esperan 10 días de intenso viaje en los que pasarán por Ciudad del Cabo, Botsuana, Angola y Malawi. Un viaje, por cierto, con su hijo Archie como la mejor compañía.

Meghan Markle no es la única: todas las veces que Harry ha sido protagonista de un escándalo

La anécdota del día la ha protagonizado Meghan Markle, cuando en la ceremonia de bienvenida la han recibido con el baile típico de la zona. Los más pequeños han animado a la duquesa de Sussex para que saliera a bailar con ellos y ella no lo ha dudado.