El duque de Edimburgo falleció hace un mes, pero hasta ahora no se había desvelado el motivo real por el que había fallecido a los 99 años de edad. ¿Una infección? ¿Problemas cardiacos? El acta de defunción despeja las dudas y acalla los rumores


A punto de cumplirse el primer mes del fallecimiento del duque de Edimburgo, esposo de la reina Isabel II de Inglaterra, se ha desvelado uno de los detalles que más ansiaba conocer el público. Los motivos reales de su fallecimiento no se habían dado a conocer desde el palacio de Buckingham, aunque a sus 99 años y cerca de celebrar un siglo de vida las razones eran esperadas y asumidas por todos. La soberana británica ha dejado constancia del “enorme vacío” que la muerte de su marido le había dejado y es que 73 años de matrimonio hacen de su compañero de vida un pilar fundamental de su existencia, a la que ahora tan solo puede añorar. Eso sí, quizá lo haga a sabiendas de que no sufrió en demasía y que tan solo la naturaleza le ha arrebatado el amor y que no ha sido una enfermedad, como así se especulaba.

El duque de Edimburgo ha pasado los últimos meses en vida ingresado en un hospital, aunque en el último momento pudo regresar al palacio de Windsor. Primero lo hizo en el hospital Edward VII, para después ser trasladado a un centro especializado en dolencias cardiacas, concretamente el St. Bartholomew’s Hospital, donde se le estudiaría con más detalle sus problemas de corazón, mientras continuaba con el tratamiento por la infección que seguía ya en su anterior clínica. Este traslado tuvo lugar tan solo una semana antes de morir, lo que ya en su día fue entendido como una mala noticia o un mal augurio de lo que después iba a suceder. Eso sí, desde el palacio trataron de apaciguar las aguas y dejar claro que el traslado respondía tan solo a una estrategia para detectar una “afección cardiaca preexistente”. Finalmente, la naturaleza parece que siguió su curso y nada más se pudo hacer.

Y es que, tal y como se acaba de conocer ahora, a falta de cuatro días de cumplirse el primer mes de la muerte del duque de Edimburgo, se han conocido los motivos reales de su fallecimiento. Fue el pasado 9 de abril cuando el pueblo británico almorzó con la noticia de la muerte del marido de la reina Isabel II, dada a conocer de manera oficial por los responsables de palacio con un comunicado que conmocionó a todos: “Es con profundo pesar que Su Majestad la Reina Isabel II ha anunciado la muerte de su amado esposo, Su Alteza Real el Príncipe Felipe, duque de Edimburgo. Su Alteza Real falleció pacíficamente esta mañana en el Castillo de Windsor”, rezaba el escrito oficial que anunciaba su muerte a los 99 años.

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Pero no ha sido hasta ahora cuando se ha desvelado el motivo real. La muerte del duque de Edimburgo no ha sido provocada por la infección que le aquejaba desde semanas atrás y que le llevó a ser ingresado en el hospital. Tampoco por los problemas cardiacos preexistentes que le llevaron a un segundo centro médico especializado. El diario británico ‘The Telegraph’ ha tenido acceso al acta de defunción firmada por el jefe médico de la Casa Real, el doctor Sir Huw Thomas. En él se explica la “edad avanzada” como principal motivo de su fallecimiento, dejando a un lado cualquier otra explicación o causa como la infección o los problemas de corazón. Un alivio para muchos el conocer las circunstancias reales que rodearon a su muerte y es que se confirma lo que se decía en el comunicado oficial de palacio, que el duque de Edimburgo falleció “plácidamente” en el Castillo de Windsor.