Celebramos el 95 cumpleaños de la reina Isabel de Inglaterra rescatando sus momentos más curiosos, entrañables o insospechados…


Este 21 de abril la reina Isabel de Inglaterra cumple 95 años. Una edad digna de celebrar pero que viene dada en uno de sus momentos más delicados, justo cuando acaba de dar su último adiós a su marido, el duque de Edimburgo. Él ha sido su compañero, su más firme «roca» durante 73 años, y ahora tiene que aprender a vivir sin él. O solo con sus recuerdos. No va a ser un aniversario al uso para ella. Es el primero como viuda y no habrá festejos públicos, tampoco el habitual retrato que Buckingham suele compartir cada año con su pueblo… Todo será de puertas para adentro del castillo de Windsor, mientras continúa su duelo acompañada de sus familiares más cercanos.

Pero tenemos que echar la vista atrás. Sus 95 años son todo un tesoro del que extraer imágenes. Casi un siglo de vida que ha atravesado la Historia con mayúsculas. Siendo ella misma parte de ella. La reina Isabel es un tótem de las monarquías mundiales. De hecho, ya es la soberana más longeva del mundo y con el reinado más largo. En su caso, desde 1952, cuando sucedió en el Trono a su padre, el rey Jorge VI. Desde entonces, mucho ha llovido…

Más allá de su relevancia, en SEMANA vamos a destacar también esos otros momentos menos ‘importantes’, los de la historia más cotidiana, en los que descubrir también otra faceta de la carismática soberana. Su imagen pública siempre es perfecta, firme, regia en el más amplio sentido de la palabra. Isabel II ha hecho famoso el lema «Never complain, never explain». Es decir: nunca te quejes, nunca que justifiques. Fiel a sus trajes, sus perlas, sus guantes y su bolso de mano… Profesional, responsable, nunca un gesto de más ni un mal paso.

En privado es otra cosa. O eso pensamos. Porque han sido pocas las veces que se ha podido traspasar ese umbral hacia su intimidad. La gracia de la realeza británica quizás está en conservar ese misterio. Aún así, algunas veces ha habido espacio para que la reina Isabel pueda mostrarse un poco más cercana y ‘humana’. Instantes en los que atisbar su verdadera sonrisa, conocer sus aficiones más queridas y demostrar sus afectos de otra forma vedados ante los ojos del mundo. Aquí rescatamos algunos de ellos…