La Reina Letizia reaparece junto a la Primera Dama de Corea tras la cena de gala en el Palacio Real. Pero su estilismo en colores apagados no ayuda a borrar el cansancio.


Todavía con la ‘resaca’ de la intensa jornada de ayer, con la bienvenida oficial y la cena de gala ofrecida en honor del presidente de Corea y su esposa, esta mañana la Reina Letizia ha reaparecido junto a la primera dama, Kim Jung-sook, para visitar la Fundación ONCE en Madrid. Dejamos a la Reina anoche con aire oriental de Dries Van Noten y nos reencontramos con ella en otra clave, lógicamente. Analicemos…

Robert Smith.

Un look menos ‘elevado’ (no estamos en el Palacio Real), de día y enmarcado en un trasfondo social… Así que Letizia ha optado por algo menos brillante, más sobrio. A saber: un vestido midi de Massimo Dutti, muy ligero con estampado animal de manchitas irregulares, manga corta y escote lágrima cerrado con lazada. Lo estrenó el 30 de julio de 2020 en la última etapa de la gira de verano que realizaron los Reyes por toda España. Curiosamente terminó en Oviedo (Asturias), la tierra natal de Doña Letizia.

Es un modelo que pertenece a la colección de primavera de 2019, por lo que ya en ese momento llevaba un año colgado en el vestidor de la Reina. Ahora ha visto la oportunidad de recuperarlo… pero da la sensación de que con pocas ganas. O eso o es que el conjunto resulta algo triste.

Robert Smith.

Si en su debut se puso unas alpargatas de cuña, en esta ocasión ha preferido unos salones destalonados de ante marrones de Carolina Herrera (los mismos que tiene en variados colores), que son mucho más adecuadas, aunque quizás no encajan demasiado con este vestido. También repite su cartera de mano negra con filo dorado de la misma firma.

Decimos cansancio porque, después de la jornada de ayer, tan completa en actos y cambios, terminando anoche tarde, es bastante normal acusarlo en el rostro. No se puede estar tan fresco con tan poco margen. Al menos Letizia no da esa sensación. Su moñito de bailarina viene a apoyar esta idea de la austeridad… y también del aburrimiento generalizado.

Robert Smith.

Y es que esta gama cromática tan oscura (negros y marrón) no ayuda a levantar un estilismo que al final acaba sabiendo a poco. Quizás para otra ocasión, sí, pero para encontrarse con una señora de este nivel, no. Si se hubiera decantado por un vestido subido de color, hubiera camuflado perfectamente las consecuencias de tanta actividad. En cambio la Primera Dama coreana nos ha alegrado la visión con un bonito vestido en verde oliva.

Robert Smith.

Con esta visita la Reina da por concluidos sus compromisos como anfitriona dentro de la Visita de Estado del mandatario coreano y su mujer. El Rey Felipe sí continúa y esta noche acompañará al presidente en una cena del Cerclé d’Economía, en Barcelona. La próxima gran cita de la consorte será ya el próximo viernes, junto a toda la familia (sus hijas incluidas) para entregar las Condecoraciones al Mérito Civil, en un acto que servirá además para celebrar su séptimo aniversario en el Trono.