La Reina Letizia ha aparcado por un momento alpargatas y mocasines para volver al tacón alto y sofisticado. Unos de Manolo Blahnik nos recuerdan el nexo entre Letizia y Carrie Bradshaw…


Letizia comenzó ayer tarde su semana laboral subida a unos altísimos tacones. Que esto sea noticia es increíble si tenemos en cuenta que precisamente eso (la afición a las alturas) ha sido una de las señas de identidad de estilo de la Reina. Pero han pasado muchas cosas y todo ha cambiado. El confinamiento hizo que prefiriera los mocasines y bailarinas para estar por casa  y cumplir con sus videoconferencias en La Zarzuela; luego llegó la desescalada y con ella una larga gira de verano de los Reyes por toda España, en la que ella convirtió las alpargatas de cuña en su calzado favorito… Ahora que ha retomado una cierta normalidad en su agenda oficial, con compromisos fuera de palacio, la Reina poco a poco va sacando salones, pumps y estiletos, como queramos llamarlo. Letizia gana en altura… y en glamour.

Decíamos que empezó este lunes con tacones, sí, estos de Manolo Blahnik en piel de serpiente. De una línea sencilla y elegantísima, con puntera pronunciada, una ligera plataforma para mayor comodidad del paso y sobre todo unos finos tacones que le prestan una gran sofisticación. Su precio ronda los 600 euros, o sea que son una de esas inversiones buenas del Vestidor de la Reina. Vamos, unos zapatos de esos de ‘para siempre’. Calidad unida a diseño e intemporalidad. Eternos.

No son los únicos ‘Manolos’ de su propiedad. El reconocido diseñador de origen canario, afincado en Reino unido, es uno de los ‘favs’ de las celebridades y damas con gusto y posibles. No hay mujer amante de la moda que no tenga algún modelo. Recordemos que fue Carrie Bradshaw (casi una persona más que un personaje), la Sarah Jessica Parker de la serie ‘Sexo en Nueva York’, la que aupó a la mundialidad a esta marca, de la que era casi una obsesionada. ¿No es una ironía que ahora la actriz haya abierto su propia tienda con su marca de zapatos, SJP, en el antiguo local en Manhattan donde estaba Blahnik?

El caso es que Letizia no ocupa tantos estantes como Carrie con los Manolos, pero se puede decir que va poco a poco. Este diseño negro de piel de serpiente se suma a otro con tiras y transparencias que nos encandiló desde su estreno en el concierto por las víctimas del terrorismo de marzo de 2019. Unas sandalias destalonadas con tacón medio-alto muy bonitas, versátiles y también dispuestas a perdurar en el tiempo, de las de no cansarse. Ambos se los ha puesto en algunas de sus grandes ocasiones: los salones de serpiente triunfaron en la entrega de la Orden de la Jarretera al Rey Felipe de manos de la reina Isabel en Windsor, en junio de 2019.

Después de muchos meses apostando por la comodidad (que está muy bien), al fin la Reina Letizia comienza a coger impulso y subir el tono de sus estilismos. Y para ello un buen taconazo siempre da lustre y esplendor.