La Reina Letizia tiene una relación ‘complicada’ con la nieve, o mejor dicho, con el esquí. Estos días en La Zarzuela serán de postal. ¿Habrán sacado los esquíes?


Blancos y gélidos días… Sí, parece que no tenemos otro tema de conversación que Filomena y la impresionante estela de nieve que ha dejado sobre Madrid y otras provincias. Por lo que aquí nos ocupa, nos preguntamos cómo estarán pasando la situación en el palacio de La Zarzuela. ‘La gran nevada’, por lo pronto, ha obligado a cancelar la agenda de los Reyes. Así que, ¿cómo estarán los Reyes y sus hijas rodeados de nieve? Su residencia se encuentra en medio del paraje natural de los montes de El Pardo e imaginamos la estampa idílica, los árboles cubiertos, los tejados derramando sus gotas con parsimonia… Vamos, de postal absoluta.

Y por eso mismo también hemos pensado en la Reina Letizia rebuscando en su Vestidor para sacar la equipación adecuada y poder disfrutar del momento abrigada y sin problemas. Dudo de que tanto ella como el resto de su familia se hayan resistido a tirarse unas cuantas bolas de nieve, hacer un muñeco o dar un paseo por ese entorno privilegiado. No hablaremos de palas y otras acciones para retirar la nieve y hacer caminitos con sal.

Si lo hemos visto en pleno centro de la capital, ¿cómo iba a resistirse la Familia Real a sacar los esquíes del almacén? Y más que el Rey Felipe es un apasionado del esquí, un deporte que practica desde niño, al igual que sus padres. Todos recordamos cómo los Reyes eméritos y sus tres hijos solían empezar cada año en la estación de Baqueira Beret. La relación de la Reina Letizia con el esquí es algo más complicada. Parece que no le gusta tanto, aunque practicar lo ha practicado. Quizás más de lo que creemos.

Nos tenemos que remontar al año de su llegada a la realeza para ver su primera vez en público en la nieve. Fue en febrero de 2004, cuando ni siquiera se había casado con el entonces Príncipe Felipe (la boda sería el 22 de mayo) y sí, en Baqueira. Allí la pareja de prometidos pasó un fin de semana, y atención, fueron acompañados por Iñaki Urdangarin con dos de sus hijos y Cristina de Borbón-Dos Sicilias y el marido de esta, Pedro López Quesada, entonces de su círculo más íntimo.

En ese fin de semana Letizia, que aún no era Princesa, lució dos conjuntos para esquiar: uno en blanco y rojo y otro negro; gafas panorámicas tornasoladas y el resto de elementos deportivos que parecían de estreno absoluto. Incluso añadió como detalle coqueto una banda ancha elástica en el pelo (al estilo de la Reina Sofía). Se animó (poco) a deslizarse por las pistas, fue fotografiada haciendo el gesto de cuña con los esquíes, etc… pero todo el mundo valoró su predisposición a integrarse y animarse con un deporte al que no estaba acostumbrada. Después, poco más…

No se sabe si la experiencia no fue del todo satisfactoria o que Letizia no se veía tan ducha como sus compañeros… El caso es que las ocasiones posteriores que ha pisado la nieve han sido con cuentagotas. Se dice, eso sí, que los hoy Reyes y sus hijas realizan escapadas privadas a estaciones internacionales. Nunca ha trascendido una imagen. La última referencia blanca la situamos en 2017, cuando la familia al completo nos convocó para una sesión especial en la estación de Astún, en el Pirineo Aragonés. El cambio en la Reina fue notable, mucho más ‘profesional’.

«La gran nevada» nos sirve para recuperar ese y otros momentos de Letizia convertida en ‘reina de las nieves’. Sus modelitos, su estilo y complementos. Alguno de ellos seguro que ha visto la luz estos días…