La Reina Letizia acude a la isla afectada por el volcán con un look sencillo, cómodo y natural, listo para la acción.


La Reina Letizia hoy tenía por delante un desafío de estilo. Y es que ha viajado junto al Rey Felipe a la isla de La Palma, donde desde el pasado domingo viven bajo la constante amenaza del volcán en erupción. Esto ha hecho que los Reyes se hayan desplazado hasta el terreno para comprobar ‘in situ’ los efectos de este desastre natural y, sobre todo, mostrar su solidaridad a todas las personas que han perdido sus casas y sus negocios bajo el poder devastador de la lava.

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Aunque la última preocupación de Letizia en este caso era la de qué ponerse, como sabemos eso también tiene su importancia. La Reina ha elegido un estilismo práctico, sencillo, de ‘campaña’ dentro de los límites.

Una camiseta básica blanca de manga corta, un pantalón beis de pinzas, de tipo chino, con cinturón fino de piel y detalle ajustable en el bajo (de Hugo Boss) junto a unas deportivas en el mismo tono. Estas son de 24HRS Shoes.

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Ayer justamente finalizaba el verano y dábamos la bienvenida al otoño, pero ya sabemos que en las Islas Canarias las temperaturas son más suaves que en la península.

Por eso la Reina no ha necesitado chaqueta ni nada más. Eso sí, avanzada un poco la jornada Letizia se ha puesto una sahariana de tipo militar. Ha sido para acercarse hasta las zonas afectadas por la lava, pisando el terreno, como en la localidad de Todoque. Se recomienda taparse y protegerse cabeza y ojos con gafas adecuadas, ya que en el aire flotan gases y cae el material que expulsa el volcán.

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Letizia se ha recogido el pelo en una coleta alta, otro gesto práctico y lo más adecuado para no tener molestias de ningún tipo. El maquillaje también muy suave, lo justo para destacar la mirada sobre la mascarilla. Como detalle coqueto, la Reina lucía sus pequeños pendientes de brillantes.

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Y anecdótico, pero no menos importante: ¡Letizia se ha quitado el anillo ovalado de Karen Hallam! Llevaba meses en su mano, pero hoy ha considerado que no debían existir obstáculos de ninguna clase.

En conclusión, la imagen de la Reina era la de una mujer al pie del cañón, natural, llana y familiar dentro de lo posible. Sin bolsos ni carteras, con las manos libres para saludar, abrazar y tocar a los que necesitan ser reconfortados en sus peores horas, porque muchas de estas personas lo han perdido todo. En este sentido, la humanidad se impone por encima de todo lo demás.